Desde la calle de Pablo Picasso a la avenida de Valle Inclán ha quedado un tramo de no más de 200 metros con un firme lleno de baches.

La presencia de una gasolinera y otras propiedades privadas impidió que se desdoblase este último tramo de la calle, al que se accede después de un brusco giro si el turismo se dirige desde Vilagarcía hacia Vilaxoán.

Pero lo que resulta chocante es la situación de absoluto abandono en que se dejó el acceso, que sufre el mismo volumen de tráfico que el resto de la vía.

Ayuntamiento y Puerto, especialmente, deberían complementar el presupuesto para acometer la reparación de este tramo asfaltado, aprovechando que la empresa que acomete las obras del ferrocarril a Ferrazo tiene que renovar el deteriorado pavimento del vial de cuatro carriles que ha construido hasta O Ramal.