La importancia del castro de Alobre está muy documentada pues en las primeras fases de las excavaciones se han extraído hasta 15.000 piezas, algunas muy relevantes, tales como el ara dedicada a Neptuno o la fíbula de Navicella, todas ellas relacionadas con el comercio marítimo de la época.

Es precisamente la fíbula la pieza que trastoca quizás un poco la determinación del período de ocupación de este espacio, pues se entiende que podría ser del siglo IV antes de Cristo.

La aparición de una estructura que pudo dedicarse a una fábrica de tejas o la excavación de una treintena de tumbas también suman valor a este enclave.