La asociación de vecinos de Carril está indignada con el departamento de Infraestructuras de la Xunta de Galicia por su tardanza en colocar los semáforos prometidos en mayo pasado en dos puntos conflictivos de la carretera PO-548, que cruza la localidad. El presidente del colectivo, Miguel Ángel Rodríguez acusa a la administración autonómica de incumplir sus promesas y de ningunear a la asociación, pues al parecer en la Xunta se habían comprometido a hablar con los vecinos antes de decidir la ubicación exacta de los puntos luminosos.

Una de las reivindicaciones históricas de la asociación vecinal de Carril es la mejora de la seguridad vial, principalmente en las zonas por las que discurre la PO-548, que tiene una intensidad media de tráfico de en torno a 10.000 vehículos diarios.

Tras muchas peticiones, en mayo pasado hubo una reunión en el Ayuntamiento de Vilagarcía con miembros de la Xunta, el grupo de gobierno y la asociación de vecinos. Se quedó entonces en que se colocaría al menos un semáforo. Posteriormente, decidió ubicarlo en el conocido como cruce de A Xalda e incluso se dijo que se pondría otro en A Rosa.

Pero pasados los meses las obras no llegaron ejecutarse, y para Miguel Ángel Rodríguez la culpa es de la Xunta, propietaria de la carretera. Pero el presidente de la asociación de vecinos también carga contra el alcalde, Tomás Fole. "La administración local tendría que velar por los intereses de los vecinos", alega.

Además, sostiene que "ahora nos dicen que el semáforo de A Rosa ya no se va a poner, que se pondrá solo de precaución. Es impresentable que se rompan los acuerdos unilateralmente y sin consultar nada con la asociación", añade.

Además, Rodríguez recuerda que la administración municipal invirtió 20.000 euros en un semáforo de diseño en la Praza de Galicia. "Nos preguntamos si la inversión necesaria para ese semáforo tiene algo que ver con la supresión del de A Rosa... En cualquier caso, esto nos parece una prueba más de que para el Ayuntamiento Carril sigue siendo la periferia, y que desde que se unificaron los tres concellos somos ciudadanos de tercera".