La corporación municipal de O Grove se reunió anoche en pleno para, entre otros asuntos, solicitar la creación de un plan de empleo comarcal y aprobar la ordenanza municipal reguladora del funcionamiento de la plaza de abastos, en ambos casos por unanimidad.

Fueron dos asuntos impulsados por miembros del gobierno que recibieron el respaldo de la corporación, en el primer caso para instar al Estado, a la Xunta y a la Diputación a poner en marcha medidas tendentes a arropar a los arousanos frente a la crisis y el desempleo. Se trata, como se explicó hace días, de diseñar un plan de recuperación del empleo y de apoyo al sector turístico que plantea el ejecutivo por medio del Partido Galeguista Demócrata (PGD).

Lo hace con la esperanza de que otros municipios arousanos puedan sumarse a esta propuesta y con la intención de "potenciar la formación y la especialización de la mano de obra con cursos para personas en paro", proponiendo también "la creación de planes de apoyo a la pequeña y mediana empresa, acciones que ayuden a los emprendedores e inversiones en los sectores productivos"

La iniciativa persigue, asimismo, la "creación de riqueza y puestos de trabajo", la inversión en I+D+i y acciones específicas de apoyo al turismo.

En este caso, el PGD que lidera Alfredo Bea García quiere "poner en marcha un proyecto conjunto a nivel comarcal, promoviendo a O Salnés como un destino único y aprovechando sus potencialidades y ofertas".

En este ámbito se quiere "potenciar este sector apuntando a nuevos nichos de mercado que se encuentran en auge, como el ruso o el chino".

Respecto a la ordenanza reguladora de la plaza de abastos, ya se explicaron hace días algunos de sus aspectos más destacados, entre los que quizás cabe resaltar que los contadores se ponen a cero, es decir, que el plazo de las concesiones empieza a contar con este nuevo reglamento. Esas concesiones van a extenderse por diez años, prorrogables por periodos idénticos hasta completar cincuenta años.

Con esta ordenanza se regulan los derechos, deberes y obligaciones de vendedores, usuarios y Administración, se establece un régimen sancionador y, en definitiva, se adapta el mercado municipal de abastos a las normativas existentes en diferentes ámbitos, modificando así el obsoleto reglamento por el que se guiaba hasta ahora, que había sido aprobado en pleno en septiembre de 1986.

Marta Domínguez Sineiro, la concejala de Comercio, Mercados y Transportes impulsora de la ordenanza, ya había explicado que "fue consultada y consensuada entre vendedores del mercado, en la Mesa Local de Comercio y entre los miembros de la oposición municipal".