El Concello de O Grove sigue adelante con su plan de revisión e inspección catastral, lo cual parece arrojar resultados positivos. La mejor prueba es que desde el pasado 21 de diciembre se localizaron "aproximadamente 400 nuevas omisiones, más la urbanización Tojamar", destaca el concejal Juan Luis Callón Cameán, responsable de áreas como Economía, Personal y Hacienda.

Esto quiere decir que hay nuevas unidades catastrales que incorporar al padrón del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI), y hacerlo así supone legalizar o regularizar la situación de las nuevas unidades catastrales, pero al mismo tiempo también supone incrementar, de manera llamativa, los ingresos en las arcas municipales por cuestiones recaudatorias.

Se quiere, en síntesis, "buscar dinero debajo de las piedras", o entre los muros de las viviendas que siguen sin darse de alta en el IBI.

En palabras del alcalde, el conservador Miguel Ángel Pérez García, "este tipo de medidas implementadas por el gobierno local conducen a un aumento significativo del padrón del IBI, con lo que se va a mejorar la equidad tributaria de este impuesto", ya que además de lograrse un aumento de la recaudación se evitan discriminaciones respecto a los que sí están dados de alta.

En este sentido, y como ya hiciera en diciembre, Juan Luis Callón lamenta que "durante los años 2009 y 2010 -con el anterior gobierno- no se procedió a realizar ni una sola alta catastral, lo que además de suponer una pérdida de ingresos efectivos, implica una posible prescripción de derechos de cobro a favor del Concello".

Por eso se muestra tan satisfecho con el "Plan de inspección integral" puesto en marcha por el gobierno tripartito para actualizar el padrón del IBI "y tener incorporadas todas las unidades urbanas catastradas de la totalidad del municipio".

Gracias a esta acción "se ha revisado hasta la fecha todo el casco urbano, excepto las urbanizaciones", y como consecuencia de ello "se han detectado esas 400 omisiones, más la urbanización Tojamar".

Según Juan Callón, "todas estas unidades urbanas se incorporarán al padrón municipal de 2014 y las liquidaciones de atrasos se podrían recaudar en agosto o septiembre del actual ejercicio económico".

Así las cosas, abundando de nuevo en lo apuntado hace un par de meses, el concejal conservador de Economía anuncia que "las previsiones iniciales para la realización de este trabajo se estiman en que entre el casco urbano, la isla de A Toxa y las urbanizaciones se actualizarán en torno a unas 800 unidades que actualmente no tributan o lo hacen incorrectamente".

Asimismo, "a esta cantidad habría que añadirle el resto del territorio municipal, aproximadamente otras 200 unidades, lo que sumaría un total aproximado de un millar de nuevas altas catastrales".

Una vez puntualizado esto, Juan Luis Callón Cameán reconoce que "es muy aventurado hacer en estos momentos previsiones de recaudación, pero de todas formas se puede anticipar que el grueso del trabajo estará incorporado al padrón del IBI en 2014, pudiendo recaudar el Concello, a lo largo del segundo semestre de 2013 el importe de las liquidaciones de atrasos".

Para que el lector se haga una idea aproximada baste insistir en lo dicho por el propio Callón hace meses, cuando explicó que al localizar 316 nuevas altas catastrales se había obtenido una recaudación aproximada de 65.000 euros".

Como puede comprobarse, lo que hace Callón ahora es plantear de nuevo los argumentos que él mismo utilizó al cierre del ejercicio económico de 2012. Lo hace, en cierto modo, porque es ahora cuando el gobierno tripartito se encuentra en plena negociación para elaborar el presupuesto municipal de 2013.

En esta localidad se manejan unos resultados por el IBI de aproximadamente 2,4 millones de euros como importe cobrado, frente a los 2,7 millones de euros que se estiman como importe líquido.