Dolores Linares, vecina de Vilagarcía es la cabeza de una familia numerosa monoparental (cuatro hijos) y además es autónoma porque regenta un pequeño negocio en la ciudad. Tiene un hijo en la consulta de neuropediatría al detectársele un trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Lleva tres consultas en el área de neuropediatría del Hospital do Salnés y empieza a ver resultados. Ahora teme que su hijo retroceda si se produce un cambio de médico. Pero el traslado a Pontevedra también supondrá más costes y más tiempo lejos de su casa y de su negocio, que tiene que cerrar cada vez que va a consulta.

"Están recortando cada vez más los servicios sanitarios, pero no puede ser que estos recortes los paguen los niños. Cada vez que vengo a consulta tengo que cerrar el negocio en Vilagarcía. Si me tengo que desplazar a Pontevedra el gasto de transporte y el tiempo serán mayores y no tenemos ayudas. Que nos expliquen cómo vamos a conciliar la vida familiar y laboral si cada vez nos ponen más trabas", manifiesta Dolores Linares. La mujer presentó ayer una reclamación contra el cierre de la consulta de neuropediatría.