Pocos lugares hay en O Grove que desprendan tanta belleza y encanto como Punta Moreiras y su ensenada. Por si fuera poco, desde hace años presume de tener un Museo de la Salazón, y a medio plazo está previsto dotar a ese lugar de un paseo que bordee toda la ensenada para llegar hasta Porto Meloxo y engrandecer el papel del lugar.

Pero entre un proceso y el otro se ha dado ahora un paso de gigante para favorecer el descubrimiento y disfrute de Punta Moreiras, como es la transformación y embellecimiento del entorno.

Con Carmen Pardo

Hace unos meses el alcalde Miguel Ángel Pérez García anunciaba la obra, al igual que la secretaria xeral para o Turismo, Carmen Pardo, se desplazaba expresamente al lugar para ver sus posibilidades y comprometer la financiación de los trabajos necesarios.

Pues bien, aquellas mejoras se han hecho realidad y han finalizado casi por completo, y a estas alturas puede decirse ya que el objetivo se ha cumplido.

Se han instalado muretes de piedra y contención, se habilitó un firme de zahorra compactada y se habilitó una balaustrada. Los operarios también mejoraron el entorno en el que se asienta un viejo barco pesquero rehabilitado y varado allí por el Concello para decorar el lugar, se plantaron árboles, se eliminó maleza y, en definitiva, se acondicionó por completo todo el espacio, favoreciendo la accesibilidad y permitiendo un mejor desplazamiento de los paseantes.

Ayer ese lugar lucía ya en todo su esplendor, y en él llamaba poderosamente la atención un gran mástil de madera, en su día perteneciente al pailebote Nieves, que fue colocado en la cima de un montículo y que confiere a este espacio un aspecto aún más marinero. Ese mástil que preside ahora Punta Moreiras se integra a la perfección en el conjunto museístico que forman las fábricas de salazón y las salas de exposición de todo tipo de artículos relacionados no solo con la industria salazonera de antaño, sino también con el mundo de la pesca y el marisqueo.

Llegó el alcalde

Por la tarde, mientras se comprobaba el estado en que han quedado las obras -hay que insistir en que solo faltan pequeños retoques-, aparecía en el lugar el alcalde.

Miguel Pérez confirmó que "las obras pueden darse por finalizadas y han transformado por completo este espacio, que si antes era especialmente recomendable ahora lo es todavía más".

El conservador añadió que "el mástil va a dar un toque de distinción al lugar, y aunque falta todavía por acondicionar su base, ya marca las diferencias por su porte". Esgrime, también, que "era el mástil de la goleta Nieves, pero en su momento el armador lo sustituyó por otro, ya que este estaba deteriorado".

Lo que hizo el Concello fue recuperarlo con fines ornamentales, "y de este modo la colocación del mástil se convierte en algo así como la imagen de este proyecto que ejecutamos con ayuda de Turismo", destaca el máximo mandatario.

Para "enamorarse"

Pérez considera las obras llevadas a cabo como "un paso muy importante para consolidar definitivamente Punta Moreiras como referencia turística de máximo nivel, y también como lugar de descanso y disfrute para nuestros vecinos".

El regidor termina diciendo que "se adecentó el entorno de tal forma que visitar Punta Moreiras sea mucho más que conocer el Museo de la Salazón y sus fábricas, pues lo que queremos es que grovenses y visitantes puedan ´enamorarse´ de este maravilloso lugar".