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Vuelven las tareas a los viñedos después de la mayor cosecha en la Denominación

La preparación de las plantas es vital para poder obtener una buena vendimia

manuel méndez - O Salnés

Para obtener buenas cosechas, o incluso resultados tan espectaculares como los del año pasado, es preciso aprovechar cuando la viña "duerme" para preparar las plantas. La poda de invierno, que se lleva a cabo cuando la savia reduce su ritmo, ocupa de nuevo a los viticultores gallegos, y a los de O Salnés y Ullán en particular, como puede comprobarse en los últimos días.

De este modo la viña recupera todo el protagonismo que tuvo hasta el pasado mes de octubre, cuando finalizaba una espectacular y casi irrepetible vendimia que en el caso de la Denominación de Origen Rías Baixas rondó los 42 millones de kilos de uva. Desde entonces las plantaciones pasaron a un segundo plano, pero ahora vuelven a estar de plena actualidad gracias a los trabajos de poda y preparación del terreno. En algunas zonas comenzaron en diciembre, e incluso hay plantaciones –sobre todo las más pequeñas y familiares– en las cuales la poda ya finalizó hace días.

Pero en otras parcelas está aún en marcha o va a comenzar en próximas semanas, a medida que las condiciones meteorológicas sean propicias –es mejor que el viñedo esté seco y no haga frío– y las cepas se queden completamente desnudas.

Como ocurre con la vendimia, son muchos los factores que influyen en la elección de las fechas de poda. Pero empiece cuando empiece nadie duda de que su correcta realización es vital para la futura cosecha y juega un papel tan decisivo como una correcta aplicación de los tratamientos fitopatológicos en caso de enfermedades o plagas.

En el momento de efectuar la poda, los responsables de las parcelas productivas inscritas en la Denominación de Origen Rías Baixas deben tener presente su reglamento, en el que se establecen y limitan los sistemas de conducción y poda. Se trata en concreto de dos: "En espaldera y sus variantes, con sistemas de poda guyot o sylvoz, siendo la media de su carga máxima por cepa de treinta y cinco yemas fértiles; y emparrado tradicional, con sistema de poda guyot y una carga máxima de setenta yemas fértiles por cepa".

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