La espectacular vendimia 2011 roza ya los 30 millones de kilos y entra en su recta final
Continúan los problemas para los viticultores y los bodegueros a causa de la abundancia de producto, pues reduce las compras
manuel méndez O Salnés
La vendimia en la Denominación de Origen Rías Baixas entra en su recta final. La jornada de hoy está marcada en rojo en el calendario del sector, y especialmente en el de las grandes bodegas y cooperativas, que de nuevo vuelven a tirar del carro.
Se mantienen las excelentes previsiones iniciales, de las que ya habló FARO en junio y que calculan una producción global de 40 millones de kilos de uva. A estas alturas ya están a buen recaudo alrededor de 30 millones, por lo que entre hoy y el domingo se ultimará una recolección que debe quedar definitivamente zanjada la semana que viene.
Se trata, hay que insistir, de una cosecha histórica, por calidad y, sobre todo, por cantidad. En ello tienen mucho que decir productores y bodegueros, pero sobre todo las firmas con capacidad superior a los 500 hectolitros, y de manera muy especial las grandes cooperativas del sector vitivinícola, como las cambadesas Martín Códax y Condes de Albarei, esta última con la bodega de Castrelo y con su más mediática adquisición, Pazo Baión.
Adega Castrocelta, Arousa de Bebidas, Morgadío, Val Miñor, Agro de Bazán, Agrupación de Cosecheros de Albariño do Salnés, As Laxas, Chaves, Castro Martín, Lagar de Pintos o La Val son otras referencias en Rías Baixas, al igual que Cooperativa Vitivinícola Arousana, Maior de Mendoza, Valdamor o Bouza do Rei.
Esta última bodega, una de las que más han crecido en los últimos años, intensificaba ayer las labores de vendimia, con la que esperan recoger del orden de 1,5 millones de kilos.
Dicha empresa, asentada en Ribadumia, es una de las que garantizaron a sus viticultores asociados o proveedores la recogida de toda la uva, lógicamente hasta completar los cupos de rendimiento establecidos por hectárea. De este modo los productores pueden colocar buena parte de sus racimos, y eso es algo de lo que no todos pueden presumir, pues hay bodegas que ni siquiera tienen capacidad para adquirir toda la uva que corresponde por cupo a sus viticultores.
Como se ha explicado en los últimos días, la preocupación es enorme, los ánimos están cada vez más caldeados y la situación de colapso parece ya generalizada, y afecta tanto a bodegas como a viticultores.
Hay demasiada uva, y por muy positivo que esto parezca no ha causado más que problemas, pues quizás el mercado no pueda absorber todo el vino que se elabore, de ahí que algunas bodegas se autocontrolen. Muchas no tienen capacidad para recoger todo el producto que les ofrecen, y eso, como se ha explicado ya, hace que los viticultores tengan que ingerniárselas como pueden.
Mientras algunos venden el producto a 0,50 euros –perdiendo incluso un euro por kilo–, otros entregan la uva a las bodegas para que la destinen a vino de mesa –lógicamente mucho más barato–, o bien la ofrecen a los furanchos, la destinan a consumo propio o, simplemente, dejan la uva en la viña, quizás hasta que se pudra.
La actual vendimia pasará a la historia por su gran producción y por la excelente maduración de sus uvas –sobre todo gracias a la ausencia de precipitaciones y de plagas durante la primavera–, pero también por los problemas que afectan a buena parte de sus 179 bodegas inscritas y a sus 6.618 viticultores, ya que la existencia de más oferta que demanda es un problema de todos y puede causar trastornos no solo en esta recolección, sino también en próximos meses, e incluso puede que en campañas venideras.
Y mientras esto ocurre hay partido políticos como el BNG, o sindicatos como Unións Agrarias (UU AA) que piden que se aumenten los cupos y se recoja más uva.
"Es imposible aumentar los rendimientos máximos establecidos por hectárea porque va en detrimento de la calidad, y desde luego no pueden aumentarse ahora que la vendimia está ya en su recta final y que algunas empresas acabaron de recoger su producto", explicaban ayer fuentes del Consello Regulador.
Lo hacían desde su sede, en Pazo de Mugartegui (Pontevedra), ante cuyas puertas se concentraban entre 200 y 300 manifestantes convocados por el citado sindicato.
Eran pocos –aproximadamente un 4% de la producción–, pero su protesta resultó llamativa, puesto que una docena de tractores circularon por el casco viejo, y a las puertas del pazo se tiraron algunas bolsas llenas de uva recién vendimiada.
Fue, en cierto modo, una protesta más folclórica y llamativa que eficaz y representativa, pues como queda dicho no hay posibilidad alguna de aumentar el rendimiento o cupos. Además, esta decisión, en cualquier caso, se toma en el pleno del Consello antes de que comience la recolección, y no cuando ya está lanzada, a punto de finalizar o ya acabada, en algunos casos.
En cualquier caso, los manifestantes pidieron un aumento del 25% en la producción permitida y volvieron a solicitar un pleno extraordinario del Consello Regulador Rías Baixas. A juicio del sindicato, el problema es que las bodegas no son capaces de vender su producto en el mercado internacional, a lo que añaden que si no se aumentan los rendimientos antes del viernes la semana que viene convocarán una tractorada y más movilizaciones.
UU AA retoma así una petición que ya formuló en años anteriores y en la que se emplea a fondo cuando la producción se dispara, de ahí que en la pasada cosecha los sindicalistas incluso animaran a los viticultores a desatender las exigencias del Consello y recoger toda la uva.
La protesta de UU AA salpica una vendimia que transcurre con normalidad, salvo por algunos accidentes puntuales. Ayer, por ejemplo, resultó herida C.S.E., una vecina de Meis, de 63 años, que se cayó cuando se encontraba vendimiando en Castrelo (Cambados). Fue atendida por Protección Civil, que la trasladó al hospital de O Salnés con posible rotura del brazo izquierdo.
- Detenido un médico de Vilagarcía por agresión sexual a una menor
- Comparece en el juzgado el médico denunciado por agresión sexual en Vilagarcía
- Hallan muerta a una persona sin hogar en Vilagarcía
- Un piso de segunda mano cuesta en Vilagarcía la mitad que en Sanxenxo
- Los valeiros confirman que hay lamprea, pero preocupan «tantos» cormoranes
- Las especies de pluma maquillan una pésima temporada de caza menor en Arousa y Caldas
- Pulpo, centollo y almeja, las especies más castigadas por la pesca ilegal en Galicia
- Corbatas y tacones para celebrar a San Xulián