El problema generado por la abundancia de uva hace que se venda a 0,50 euros por kilo
Los precios se han desplomado ante la gran cantidad de producto existente
manuel méndez - O Salnés
La uva de la variedad albariño de máxima calidad se vende ya en algunas parcelas de Rías Baixas a apenas cincuenta céntimos el kilo. Esta es la consecuencia directa del brutal aumento de la producción, pero sobre todo de la existencia de más oferta que demanda.
Como se explicaba ayer, algunas bodegas están colapsadas y han recortado los pedidos a sus proveedores. Y estos, los viticultores, ven como parte de su uva puede quedarse en la viña hasta pudrirse, salvo que la regalen o la vendan "tirada de precio", que es casi lo mismo.
Varios viticultores han confirmado que están dispuestos a vender la uva a 0,50 euros por kilo –aproximadamente un euro menos de lo que muchos creen aconsejable–, en lugar de dejarla pudrir.
Otros indican que "son muchos los factores que influyen, pero la conclusión es que el albariño no tiene tanta salida como antes, a pesar de que este año se espera más uva que nunca y, por tanto, no hay donde colocar los nuevos vinos, por eso se reducen los pedidos de uva".
¿40 millones?
El año pasado, con alrededor de 32 millones de kilos recolectados, se marcó un récord en Rías Baixas que este año, cuando se esperan casi 40 millones, quedará pulverizado.
Pero esto, aunque a priori es muy positivo, porque habla de una cosecha excelente, buenas zonas de cultivo y todo lo demás, se ha convertido en un handicap casi insalvable, pues si no hay dónde colocar el vino de calidad algunos bodegueros optan por pagar menos pos la misma uva, para destinarla a vino de mesa o, simplemente, renuncian a comprar todo el producto que los viticultores tienen disponible.
Así las cosas, cuando se han vendimiado ya cerca de 27 millones de kilos de uva, y cuando para hoy está previsto un reforzamiento trascendental de la recolección, tanto viticultores como bodegueros coinciden al apuntar que la situación es compleja y no tiene fácil solución.
"Algunos piden que se sigan aumentando los cupos y que pueda recogerse más uva de la establecida, pero eso es inviable porque ni siquiera hay capacidad para transformar toda la que se vendimia en la actualidad", explicaba ayer uno de los productores consultados.
En algunos casos el optimismo de comienzos de vendimia se ha tornado en pesimismo, y para entender el por qué baste citar que en los últimos días se han disparado en las Rías Baixas los anuncios y ofrecimientos que reflejan la compleja situación.
"Se vende uva albariño y treixadura, zona de As Neves", "Se venden uvas de buena calidad en O Barco de Valdeorras", "Se venden uvas albariñas para vino" o "Se vende uva de calidad en Ribadumia", son solo algunos de los mensajes en medios de comunicación que demuestran que no hay dónde colocar la producción y que es preciso encontrar el modo de hacerlo.
Tinto Barrantes
Es más que evidente que la abundancia de uva se ha convertido en un auténtico problema en la Denominación de Origen Rías Baixas, pero parece que también entre los productores del tinto autóctono de O Salnés.
Manuel Abuín, un conocido productor de tinto Barrantes al que todos conocen popularmente como Piris, confirmaba ayer que el espectacular incremento de la producción registrado con el blanco se hace extensivo al tintorro.
"La verdad es que hay muchísima uva y no sabemos qué puede pasar con tanta producción", explica Piris antes de aclarar que "el año pasado se vendimiaron alrededor de tres millones de kilos de uva tinta de Barrantes, pero este año podemos superar los cuatro millones de kilos". Al tiempo que confirma que en algunas parcelas ya empezaron a vendimiar el tinto –que al igual que ocurre con el blanco también llega adelantado–, Piris sostiene que "el problema es que hay demasiada uva, mucho vino y poca demanda, por eso se están produciendo tantos problemas".
En cualquier caso, la diferencia respecto a la uva protegida de Rías Baixas es que quizás el tinto Barrantes pueda colocarse mejor en ciertos mercados.
Para terminar, cabe manifestar que, como bien es sabido, las uvas tintas son más resistentes a las adversidades meteorológicas que las blancas, y por tanto a estas alturas el tinto Barrantes se encuentra a salvo.
Todo indica que la semana que viene va a intensificarse la vendimia de esta variedad tan popular en O Salnés, y de una manera muy especial en el Concello de Ribadumia.
- Detenido un médico de Vilagarcía por agresión sexual a una menor
- Comparece en el juzgado el médico denunciado por agresión sexual en Vilagarcía
- Hallan muerta a una persona sin hogar en Vilagarcía
- Un piso de segunda mano cuesta en Vilagarcía la mitad que en Sanxenxo
- Los valeiros confirman que hay lamprea, pero preocupan «tantos» cormoranes
- Las especies de pluma maquillan una pésima temporada de caza menor en Arousa y Caldas
- Pulpo, centollo y almeja, las especies más castigadas por la pesca ilegal en Galicia
- Corbatas y tacones para celebrar a San Xulián