No hizo falta que lloviese demasiado para que la aldea de Fonsín –un lugar de Baión, Vilanova– volviese ayer a quedar incomunicada. Las precipitaciones más intensas empezaron a registrarse a partir de las ocho de la mañana, y sobre las diez ya se había formado una gran charca de agua en la principal pista de acceso a la aldea que impedía el paso de los coches.

Los vecinos empiezan a estar hartos "porque así como llueve un poco no tenemos por donde pasar, y el invierno todavía no ha empezado". El martirio para los vecinos de Fonsín empezó con las obras de la circunvalación norte de Vilagarcía, pues al parecer desde entonces las escorrentías de agua les bajan hasta la entrada a la aldea, e inundan pistas y fincas al encontrar las presas llenas de suciedad.

En momentos como el de ayer los vecinos tienen que acceder o salir de sus viviendas a través de otra pista que también desemboca en la carretera general de Vilagarcía a Pontevedra, pero se da la circunstancia de que estos días están haciendo obras en ese camino, por lo que tampoco pudieron utilizarlo. Por ese motivo, no les quedó otra que dar un rodeo por caminos secundarios de Godos (Caldas).

"El Ministerio de Fomento no quiere hacerse cargo de este problema –añade una vecina– y en el Concello nos dijeron que nos van a levantar la pista como solución alternativa". Una de las familias de Fonsín que más directamente padece las consecuencias de las inundaciones es la de Aurelia Mondragón. Hace menos de dos meses le entró una riada en el gallinero, matándole numerosas aves de corral. La mujer contaba ayer que "tuvimos que poner una bomba de achique en la arqueta, porque si no nos entra todo el agua por el portal y la finca".

Afirma estar muy preocupada, porque en la riada de hace dos meses ya perdió, además de las gallinas, varios electrodomésticos, y teme que se le vuelva a inundar la propiedad si no se encuentra una solución definitiva a las escorrentías de Fonsín.

Las mayores precipitaciones se registraron a media mañana, recogiéndose en torno a 25,5 litros de agua por metro cuadrado tanto en la estación de Meteogalicia de Corón como en la de Fontecarmoa, que es del Concello de Vilagarcía.