Lejos de mejorar la calidad de la enseñanza, la Consellería de Educación está poniendo todo tipo de trabas a los centros, o por lo menos así lo piensa el claustro del IES de A Illa de Arousa, que ayer emitió un comunicado en el que denunciaban que, ante la reducción de profesores que va a experimentar el instituto este año, con el mismo número de matrículas, no solo van a contar con aulas de cerca de 30 alumnos, sino que van a tener que dejar de impartir programas de refuerzo que ayudaban a los jóvenes a mejorar su rendimiento escolar.

Desde el centro consideran que la Consellería solo "atiende a la cantidad" y este curso, escudándose en la crisis "e ignorando la calidad de la enseñanza, pretende eliminar dos plazas completas de profesorado y una plaza de pedagogía terapéutica compartida por otro centro, cuando la previsión de matrícula es muy similar a la del curso pasado".

Las consecuencias son evidentes para el claustro: el aumento en el número de niños por aula obliga a eliminar las medidas de apoyo y los proyectos que "voluntariamente estábamos llevando a cabo, por lo que el efecto para nuestro alumnado será el de peores resultados académicos y el incremento de los problemas de disciplina en las aulas". En el centro tienen voluntad, pero "sin recursos no podemos trabajar, pues lo primero es tener el profesorado necesario, y si detrás vienen los ordenadores, bienvenidos sean, pero no a costa de las personas".

Es más, recuerdan que los idiomas y las nuevas tecnologías "no son la base del sistema educativo, sino que este se fundamenta en la atención a la diversidad, es decir, poder ayudar a aquellas personas que menos pueden para que acaben sus estudios con éxito".

El ejemplo del instituto de A Illa es modélico, ya que el centro lleva años desarrollando todo tipo de proyectos y programas con un importante éxito en la calidad de la enseñanza y en la integración de todos los alumnos. Quedarse sin este profesorado, como pretende la Consellería supone quedarse en el curso 2010-2011 sin medidas como "los Grupos específicos, el Programa de Diversificación Curricular, el Plano PROA, tutorías personalizadas o la comisión de la convivencia". Desde el centro recuerdan que "con menos alumnos por aula, descendió considerablemente la conflictividad en el centro, aumentó el número de aprobados y pudo ser atendido individualmente todo el alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo".

Por si esto fuese poco, se pudieron desarrollar proyectos complementarios como son la Horta Escolar, la mejora de la biblioteca, el Club de Lectura y actividades escolares de todo tipo.

El gabinete que dirige Xesús Vázquez parece empeñado en meterse en problemas en A Illa con el inicio del curso. Si ahora fue el profesorado del instituto, la Consellería ya tuvo que sufrir las críticas del Concello por su pasividad a la hora de ampliar el colegio A Torre, donde los niños van a tener que dar la clase de Audición y Lenguaje en un almacén al no haber acometido las obras de ampliación necesarias y a las que se comprometieron públicamente hace poco más de un año.