La Consellería de Educación emitió ayer un comunicado asegurando que los niños del colegio A Torre de A Illa no van a recibir clase en un almacén, sino en una aula que "no fue habilitada como tal" pero que puede reunir las condiciones necesarias para el curso. Es más, desde la Consellería consideran que las críticas vertidas desde el Concello son excesivas, recordando que "toda la comunidad escolar del colegio A Torre de A Illa está conforme con la decisión.

La propuesta es conseguir que la actual aula en la que se imparte la asignatura de audición y lenguaje albergue a partir de mañana mismo uno de los tres módulos de primaria, mientras las clases de apoyo que los alumnos recibían en ella pasen al habitáculo en el que están trabajando a contra reloj los operarios municipales.

Aunque desde Educación se asegura que no va a ser una ubicación de continuidad, lo cierto es que no se ofrece ninguna alternativa, como podría ser la ampliación del centro, que es lo que viene reclamando el Concello de A Illa desde hace más de un año.

La respuesta de Educación ha indignado todavía más al alcalde de A Illa, Manuel Vázquez, que recuerda al gabinete de la Xunta que "quien está acometiendo las obras, cuando son de su responsabilidad, es el Concello porque Educación no se ha dignado a dar señales de vida". El regidor asegura que "parece que la Xunta, en este caso, se escuda detrás del Concello y no asume sus responsabilidades, teniendo que ser la Administración más pequeña la que asuma los costes de las obras, pese a no ser nuestra competencia y exponiéndonos a que ellos mismos, en una inspección nos sancionen porque la clase no cumple con los más mínimos requisitos y estará sin homologar".

Vázquez indica que resolver la situación que se ha registrado en el colegio de A Torre era muy fácil "con destinar una mínima parte del dinero que derrocharon con la consulta del plurilingüismo".

De las críticas de Vázquez también son objetivo el delegado territorial, José Manuel Cores Tourís, y el jefe provincial de la Consellería en Pontevedra, "que saben que nuestra reclamación no es un cabreo puntual ni una pataleta, sino que se trata de un problema del que ya advertimos el pasado año". Es más, el propio jefe provincial de Educación se desplazó hasta A Illa para comprobar "in situ" el problema de la falta de espacio, comprometiéndose a solventarlo antes del inicio del curso 2010-2011. Sin embargo, el día antes del inicio de las clases "está totalmente desaparecido, en una actitud que no le honra en absoluto".

No en vano, el pasado año el Concello de A Illa advirtió a la Consellería de un importante incremento en el número de matrículas, lo que obligaba a la Administración municipal a ceder el espacio que se utilizaba como ludoteca y para desarrollar el Plan Madruga, lo que supuso la realización de una inversión para su acondicionamiento como aula. El compromiso fue ceder este espacio a cambio de que se acometiesen las obras pertinentes de ampliación por parte de la Consellería.

Sin embargo, los meses pasaron sin que Educación cumpliese su compromiso encontrándose el Concello y la comunidad escolar con que además de un módulo de infantil a mayores, también se han incrementado los de primaria.

A Illa es uno de los pocos Concellos donde se está dando este fenómeno. Sin embargo, las instalaciones no son precisamente las mejores, ya que el centro se encuentra obsoleto, además de la importante carencia de espacio con el que se han encontrado ahora. Se calcula que el centro escolar de A Illa va a quedar colapsado en el plazo de tan sólo un año.