La flota de la vieira dio por cerrada ayer la campaña de este año después de que se registrase un repunte de la toxina amnésica (ASP) en parte de la zona 4 en la que estaban trabajando desde el 26 de febrero. Las capturas totales han ascendido a 140 toneladas y el volumen de negocio que se generó rondó los 500.000 euros, según las estimaciones del gerente de la lonja, Manuel Rivas.

De todos modos, por culpa de la toxina no se pudieron cumplir las expectativas que se había hecho el sector. La previsión que se manejaba a mediados de febrero era la de extraer 200 toneladas de vieira: 140 serían de la zona 4, y las otras 80 de las aguas exteriores de la ría de Arousa.

Los resultados en Tragove-Galiñeiro han sido mejores de lo esperado -se cogieron 20 toneladas más de lo previsto- pero al final la toxina no bajó lo suficiente en el exterior de la ría, y eso impidió ir a trabajar allí, como deseaban los armadores.

22 días de extracción

Al final, ha habido 22 días de extracción, y participaron una media aproximada de 75 embarcaciones diarias. La mayoría eran de Cambados, pero hubo embarcaciones de otros puertos, entre los que destacaba Rianxo. En cuanto al precio medio que se pagó por el kilo de vieira, rondó los 3,70 euros.

El sector celebró ayer una asamblea extraordinaria en la cofradía de Cambados para abordar este tema. Los dirigentes del pósito cambadés explicaron que en el último muestreo de toxina amnésica se notó un repunte en la subzona de Tragove -que forma la zona 4 junto a O Galiñeiro-, y que al ser necesario cerrarla, no valía la pena concentrar a toda la flota en la parte que podría seguir abierta.

Otros motivos esgrimidos para este cierre fue el hecho de que la vieira haya empezado a desovar. El aumento de la temperatura de las aguas es propicio para este proceso biológico del molusco, y la cofradía cambadesa entiende que al llegar a este punto lo mejor que se puede hacer es parar.

Lo que se acordó por unanimidad en la asamblea fue iniciar las resiembras. Así, los barcos que han participado en esta campaña saldrán hoy -y previsiblemente también el lunes y el martes de la próxima semana- para extraer la vieira de las zonas exteriores y para depositarla de nuevo en Tragove-Galiñeiro.

El objetivo es tener el marisco en un lugar más fácil de vigilar, que es también donde más se autodepura. De hecho, en las últimas dos campañas los barcos no pudieron faenar en ninguna zona que no fuese la 4. El año pasado sembraron allí 30.000 kilos de vieira.

Denegada la ayuda de 2006

El presidente de la asociación de vieireiros de Cambados, Francisco Miser, es uno de los grandes defensores de las resiembras de vieira. Recuerda que el año pasado se depositaron en el fondo de Tragove-Galiñeiro 30 toneladas de marisco y que este año, desde el 26 de febrero, se extrajeron 140 toneladas.

En cuanto a la previsión para este año espera que se puedan sembrar entre 30.000 y 40.000 kilos. Alegó que la gente tenía ganas de seguir con la campaña pero que "las circunstancias son las que son" y admitió que acaban con un sabor agridulce por no haber llegado a las 200 toneladas, aunque entiende que, en general, "la campaña fue buena".

El patrón mayor de Cambados, Benito González, señaló por su parte que "la campaña pudo haber sido mejor si hubiésemos ido a otras zonas, pero para haber trabajado sólo en la 4 está bastante bien". Cree que la clave está en empezar la campaña "un poco antes" y que las resiembras que se van a empezar ahora "son la única forma de que la zona 4 resista".

Por otra parte, ayer llegó denegada desde la Xunta la petición de ayuda económica para las tareas de resiembra que se hizo en 2006.