Lejos quedan los años 80 en los que era habitual encontrarse con una embarcación con potentes motores tratando de alijar rubio de batea en alguna de las playas de la ría de Arousa ante la impotencia de los cuerpos de seguridad del Estado que carecían del material que utilizaban las mafias que se dedicaban a esta actividad. La apuesta decidida del Estado de frenar a estas mafias, sobre todo después de dar el salto al tráfico de estupefacientes ha provocado que este tipo de actividades no sea tan habitual, pero todavía se registran persecuciones en el interior de la ría o se confiscan las potentes lanchas semirrígidas que permiten trasladar hasta casi dos toneladas de mercancía.

Hay que remontarse a tan sólo seis meses para encontrar el anterior episodio en el que se vio involucrada una lancha dedicada al transporte de sustancias estupefacientes. Fue en la madrugada del 31 de septiembre, cuando el SVA persiguió durante horas a una semirrígida en la que viajaban tres personas con pasamontañas que acabó amarrando en el muelle de Vilanova antes de huir en un vehículo que les estaba esperando sin que los agentes pudiesen identificarlos y detenerlos.

El incendio en una nave de Catoira, el 1 de diciembre de 2005, permitió descubrir dos "lanzaderas" preparadas para participar en una operación de desembarco. Ambas embarcaciones estaban relacionadas con Ricardo Feijóo el cual pereció asesinado junto a su primo José Ángel Abal en un molino abandonado en Serantellos, Cambados, a manos de un grupo de sicarios. También en Catoira, un año antes, la Guardia Civil se incautó de una embarcación en un control rutinario de carretera. La embarcación viajaba en un camión a la altura del puente cuando los agentes comprobaron que contaba con potentes motores como los que usan las lanchas de las mafias por lo que fue retenida.

En junio de 2005, también la Guardia Civil descubrió dos "cabezonas" en aguas de O Grove. Los tripulantes lograron escapar en una de ellas, mientras la otra era abandonada abarloada a una batea, donde fue recuperada por los agentes de la Guardia Civil.

Pero el suceso más similar al de ayer se registró el 28 de julio de 2003, cuando una "lanzadera", cargada con 1.000 kilos de cocaína varaba en As Sinas después de una espectacular persecución y era quemada por sus propios tripulantes. La planeadora fue avistada por el SVA que comenzó una espectacular persecución en la que la "lanzadera" llegó a chocar contra una batea antes de optar por varar en la playa ante los daños que sufrió la embarcación en el choque.