El delegado de Medio Ambiente, Juan Francisco Froján Fontán, confirmó ayer en una reunión mantenida con los representantes de la asociación de vecinos de A Laxe la inminente apertura de dos expedientes a la empresa Construcciones Vicando, propiedad del presidente de la Cámara, por tres de las edificaciones construidas junto al río de O Con, dentro de la urbanización "O Priorato".

El delegado explicó a raíz de la información aportada en su día por la asociación, constituida a raíz de las inundaciones que asolaron una decena de casas en la zona que, solicitó a los técnicos de Augas de Galicia que realizasen una inspección en la zona. Y que en dicha inspección se habían detectados dos presuntas "ilegalidades". La tramitación requiere que el siguiente paso sea requerir a la empresa para que les ponga fin pero fuentes de la Consellería ya confirmaron que se trata de defectos insubsanables y que, por tanto, derivarán "inexcusablemente" en un expediente con su correspondiente sanción económica.

La primera de las presuntas "ilegalidades" detectadas afecta a una edificación que ya está habitado. El motivo es que está ubicado sobre un regato que fue canalizado por la promotora a través de tubos ubicados en el garaje.

El segundo afectaría a las dos últimas edificaciones que la firma del presidente de la Cámara de Comercio está construyendo en las inmediaciones del parque de A Coca. Ambas están en obras y los vecinos subrayan el hecho de que "mientras una avanza a marchas forzadas la otra lleva paralizada hace más de un mes por lo que parece que la promotora ya temía que nuestra denuncia podría acarrear consecuencias". Su presunta irregularidad reside en que, según confirmaron fuentes de la Consellería, invade terreno protegido, es decir, no guarda la distancia suficiente con respecto al río.

La delegación de Medio Ambiente confirmó a la representación vecinal que dichos expedientes pueden conllevar una importante sanción económica e incluso podrían derivar en la demolición de los edificios en obra aunque reconoció que esto último es hartamente improbable.

Las dos obras poseen los correspondientes permisos del Concello de Vilagarcía. Así lo recalca el propio Carlos Oubiña, presidente de la Cámara de Comercio y propietario de la promotora. Oubiña, al que todavía no llegó el requerimiento de Augas de Galicia, cree que el organismo "se equivoca de culpable".

Oubiña recuerda que realizó todas las edificaciones de acuerdo con los proyectos realizados en su día por ingenieros y arquitectos. Proyectos que lograron, incide, tanto los permisos de obra como, en el caso del edificio con la canalización en el garaje, los de primera ocupación: "Si alguien lo hizo mal no fui yo. A lo mejor el problema es que el concello no tenía que haber recalificado en su día la parcela a la familia Gallego. Pero la recalificó y cuando le cedieron la carretera, en lugar de canalizar el regato por el vial, rompieron un tubo y lo metieron en la parcela. A lo mejor los que lo hicieron mal fueron ellos y no yo".

En ese sentido recalca que "yo no compré un regato. Yo compré una parcela que el concello tenía calificada como solar. Y la pagué muy bien pagada. Después cogí mi parcela, me fui al concello y pregunté que podía edificar ahí. Y me dijeron que bajo y cuatro plantas. ¿Es problema mío que le den más capacidad de la que debían?". Insiste en que "en cuarenta años de profesión, a mí el Concello de Vilagarcía jamás me recalificó ni un solo metro cuadrado. Ni uno solo. Siempre compré solares y obré en ellos de acuerdo con lo que permitía el concello".

En el caso concreto de los edificios que, según Medio Ambiente, presentan "ilegalidades" Oubiña asegura que "el ingeniero municipal los visitó veinte veces y jamás dijo nada. Si alguien cometió un fallo no fui yo, fueron ellos". Recuerda, además, que la obra se ejecutó hace siete años y se pregunta "dónde estaba entonces Augas de Galicia, porque si a mí me dicen hace 12 años que no se puede canalizar, no construyo".

Por último, Oubiña asegura que pondrá todo este asunto en manos de sus abogados y se defenderá en el juzgado.

Un estudio denuncia contaminación en Megasa

Los vecinos explicaron también al delegado de Medio Ambiente que un estudio de volátiles elaborado por el departamento de Química de la Universidad de Santiago de Compostela había confirmado que "las emisiones de la firma Megasa emitían sustancias contaminantes".

"El estudio se realizó porque, dependiendo de como soplase el viento había en la zona de A Laxe un olor muy fuerte a barniz y a gas. El resultado confirmó que hay sustancias cancerígenas y por lo tanto, peligrosas".

Los vecinos le dieron copia del informe al delegado autonómico quién les explicó que la entrada en vigor, en octubre, de la nueva normativa de la Unión Europea sobre emisión de gases contaminantes obligará a la firma a adaptarse para evitar cualquier emisión peligrosa o, de lo contrario se enfrentaría a cuantiosas sanciones.

Froján les explicó que el Concello de Vilagarcía había ofrecido a la firma terreno en un polígono empresarial para evitar los perjuicios que supone la ubicación de una factoría en pleno casco urbano pero que se habían negado a trasladarse. Los vecinos coinciden con Medio Ambiente en que dicho traslado sería beneficioso: "Por supuesto no queremos que la fábrica cierre ya que son muchos puestos de trabajo pero sí sería bueno que se fuese a un parque empresarial".

Froján también explicó a los vecinos las actuaciones previstas para el propio entorno del río.