El tiempo primaveral que se ha registrado en estos primeros días de marzo han dado un respiro al Servicio de Urgencias del Hospital de O Salnés que desde hace una semana es capaz de ingresar en planta a todos los pacientes graves que lo necesitan en lugar de mantenerlos en los boxes de observación. Esta tregua supone un alivio a la grave situación que se registró los pasados meses de enero y febrero cuando casi todos los días quedaba un promedio de quince pacientes pendientes de ingreso, una cifra muy considerable si se tiene en cuenta que el centro ha sido pensado para una comarca de 80.000 habitantes.

Aunque la situación en este sentido ha mejorado estos días no ha sido así con respecto a la presión de urgencias pues se mantiene en parámetros de 107-108 enfermos diarios, incluidos los fines de semana, el número de personas que acuden cada día a este servicio, cuando la cifra para la que se ha pensado es de unos sesenta.

El hecho de que la población haya crecido desde la inauguración del centro incide directamente en estos resultados pues como ya reconoció el propio Sergas va a ser muy difícil bajar este listón, que por otra parte es el índice europeo para una población similar a la adscrita al hospital arousano.

Lo que no se presupone es el elevado número de enfermos los fines de semana que en Vilagarcía se produce debido a las deficiencias de Pediatría. El cierre, el pasado año del PAC (Punto de Atención Continuada de Pediatría) de Cambados ha repercutido directamente en este incremento de pacientes asistidos en el Comarcal.

A la vez ha de sumarse el hecho de que no hay especialistas infantiles de guardia durante los fines de semana y el hecho de que no se cubren los descansos y vacaciones de los dos pediatras de San Roque y el Centro de Salud de Cambados, lo que obliga a los familiares de los pequeños a requerir la asistencia especializada que se le brinda en el hospital y no en los ambulatorios, donde los pequeños son vistos por un médico de familia.

En el supuesto de que las asistencias pediátricas volviesen a su cauce, la presión de urgencias durante el fin de semana bajaría a unas sesenta personas cada día, según las fuentes consultadas. "Sábados y domingos acuden un mínimo de 40 niños con distintas patologías, generalmente benignas", reconoce el jefe de servicio Tato Vázquez.

De todos modo cabe subrayar el hecho de que la mayor parte de las patologías infantiles que se atienden en O Salnés como consecuencia de lo anterior son leves por lo que apenas se registran ingresos y el 99,5 % de los niños regresan a sus domicilios con los tratamientos pautados.

De todos modos, la revisión de los pequeños contribuye a saturar un servicio que es deficitario desde el mismo día de la inauguración del Hospital Comarcal y que, por tanto, se ha convertido en la principal reivindicación por parte de todos los sectores, desde partidos políticos a la plataforma en la defensa de la sanidad, pasando por los sindicatos o la propia gerencia.

Los trabajadores consultados consideran que se trabaja con escaso personal, espacio y medios. Entienden que este servicio precisa el doble de superficie y un cincuenta por ciento más de médicos, enfermeros y auxiliares. La plantilla del servicio está conformada por un total de 12 médicos y dos que están contratados para sustituciones mensuales; trece diplomados universitarios en Enfermería (ATS-DUE), cuyas bajas y vacaciones se cubren por la lista de contratación y trece auxiliares.

Es de destacar la ausencia de celadores en todos los centros gallegos regidos por fundaciones públicas, lo que conlleva que en ocasiones se registren problemas de seguridad, especialmente con pacientes y familiares molestos porque no se prioriza la atención a sus dolencias.

De hecho, tampoco se salva el Hospital de O Salnés de la violencia de algunos usuarios y familiares, como reconocen algunos de los médicos consultados ayer.

"Raro es el día en que no se produce una amenaza y con bastante frecuencia es necesario llamar a la policía porque una persona se muestra agresiva con el personal", reconocen. El personal dice que en este sentido se sienten muy frustrados ya que los casos graves se resuelven con pequeñas multas.

"Las dos últimas sanciones consistieron en 300 y 400 euros, pero nada más", señalan los afectados "por lo que no apetece perder el tiempo con abogados en Comisaría y en los Juzgados, ya nos llega con la sobreactividad diaria a la que estamos sometidos".

A este grave problema debe añadirse también la carencia de médicos. El jefe de Servicio de Urgencias, Tato Vázquez reconoce que desde hace un mes está buscando refuerzos y no existe ningún candidato a ocupar estas plazas vacantes.

Éxodo a Portugal

El éxodo de facultativos a Portugal es la tendencia que se mantiene en los últimos años por varias razones, ya que cobran un cincuenta por ciento más y tienen mejores condiciones laborales.

Según las estadísticas de salarios, mientras un especialista de Urgencias en hospitales como el de O Salnés percibe una retribución bruta de 3.000 euros mensuales, en cualquier centro luso percibe un mínimo de cinco mil euros, además de más descansos.

Esta carencia de médicos impone una sobrecarga en los servicios gallegos ya que las plantillas tienen que soportar la carga que correspondería a otros.

En el caso de las guardias nocturnas de O Salnés cabe decir que están cubiertas por dos médicos y dos enfermeros, con el apoyo de los auxiliares correspondientes.

Este personal sería suficiente para cubrir las entradas de urgencias pero son claramente insuficientes para atender también a los quince pacientes de promedio que quedan en observación en los boxes.

Los médicos arousanos reconocen que esta sobresaturación provoca un gran desánimo en el personal y un cansancio acumulado que disminuye el interés del personal sanitario.

Los datos saltan a la vista. O Salnés con 110 urgencias diarias dista mucho de las que se atienden en el hospital de Burela que recibe unas 70 (con UCI y 140 camas para ingresos hospitalarios), pero se aproxima al macrohospital de Pontevedra, Montecelo, que cubre unas 170 urgencias al día (sin contar las 80 que acuden al Hospital Provincial).

Todos los datos indican que el Hospital de O Salnés es el comarcal gallego con mayor número de urgencias atendidas por día.

Cabe recordar que son los agravamientos de las EPOC o las descompensaciones cardíacas las que provocan el mayor número de ingresos en este centro.

Toda esta amalgama de situaciones ha provocado una desilusión importante entre los trabajadores, ya que a todo ello hay que añadir que la Administración autonómica ha frenado procesos como el de la estaturización de los trabajadores, por lo que retrasado su homologación a los funcionarios de centros del Servicio Galego de Saúde (Sergas).

A la vez es de resaltar que esta desilusión se da en uno de los colectivos que tienen un gran prestigio como especialistas, algo que se demuestra por el hecho de que el servicio es puntero en Galicia tanto por el número de publicaciones en revistas especializadas o en libros,y que suelen ser referencia de otros colectivos.

"Una tomadura de pelo" de la Xunta de Galicia

El edil de Esquerda Unida-izquierda Unida, Juan Fajardo califica como "tomadura de pelo" las propuestas de la Xunta para mejorar el Hospital de O Salnés y subraya que es "imposible" que se cumplan los plazos del plan funcional.

Recuerda el edil que la Xunta "prometió que el plan funcional remataría en abril y, hoy, la empresa responsable de su realización aún no hizo el trabajo conjunto con la actual plantilla, lo que serviría de base para conocer las necesidades en la atención al paciente".

Juan Fajardo denuncia a la vez las contradicciones entre lo que transmite la conselleira en las reuniones con la Plataforma pola Sanidade Pública y lo que la gerencia explica después al comité de empresa del centro. "lo más grave es que a los trabajadores se les dice que no existen posibilidades reales de incremento de la cartera de servicios", añade.

Para Fajardo, cada vez queda más demostrados "que nos vendieron un hospital y nos construyeron un ambulatorio que ahora quieren transformar en un gran ambulatorio".

Izquierda Unida apuesta por la "independencia de este centro al respecto del Complejo Hospitalario de Pontevedra, que seguiría siendo su centro de referencia para los servicios que no se puedan prestar en éste". Exige a la vez un incremento de personal "para evitar la situación de estrés laboral existente y que deriva en una pérdida de calidad de servicio".

También denuncia Fajardo la existencia de listas opacas que no permiten visualizar la realidad de las listas de espera, por lo que es el momento de unirse a las movilizaciones.".

Los médicos de las Fundaciones exigen el mismo horario y sueldo que en otros centros públicos

La discriminación que sufre el personal de las Fundaciones Públicas se distancia todavía más por la próxima aplicación del acuerdo sobre condiciones laborales de médicos de urgencias hospitalarias, que todavía no se publico en el Diario Oficial de Galicia.

El Sergas considera que este acuerdo no será de aplicación al personal de las fundaciones hasta su integración, por lo que mantendrán las condiciones actuales hasta que se produzca.

Este acuerdo que ha sido ratificado por unanimidad en la Mesa Sectorial establece una reducción de jornada de más de 1.600 horas actuales a 1.430, por lo que reduce en más de doscientas horas el tiempo de trabajo.

Ello supone que cada facultativo tenga que rendir unas 130 horas mensuales si bien podrá llegar a las 190 horas mensuales, aunque estas sesenta horas se pagarán a mayores, a un precio de 25 euros.

Estos tiempos son los que realizarán en los turnos de noche y festivos, que se pagan como complemento.

Esta discriminación ha provocado ya malestar entre los trabajadores de las fundaciones por lo que existe temor a que decidan renunciar a sus puestos de trabajo.

El coordinador de Urgencias del Barbanza que lleva el peso de la negociaciones seguirá trabajando para que el Sergas acepte que este acuerdo también se aplique en los hospitales comarcales desde el primer momento.