A principios de este mes, la dirección de la empresa Conservas Peña comunicó a los representantes sindicales que a partir de ese momento una empresa de seguridad se haría cargo de las funciones de vigilancia dentro del recinto y que las trabajadoras deberían colaborar con su labor. El problema es que dicha labor incluye el registro de los vehículos particulares de las operarias cuando éstas abandonan el recinto, a la una y a las siete de la tarde.

Esta medida ha provocado el malestar de la plantilla. El sindicato CGT entiende que es "abusiva" al contar el recinto con cámaras y guardias de seguridad controlando a la plantilla durante toda la jornada y al no existir razones suficientemente importantes para realizar los registro: "Se comportan como si sospechasen que se llevan mercancía para casa, pero sin embargo, en ningún momento indicaron que ocurriese algo así. No tiene sentido que las registren. Ni siquiera es un registro aleatorio: un día a un coche determinado. Paran cada día todos los coches", denuncia el secretario xeral, Rafael Camacho.

Ante esta situación hay muchas trabajadoras que optan por estacionar en el exterior del recinto. Además han colocado pancartas de protesta en las que se puede leer: "A las trabajadoras de Peña nos tratan como a delincuentes".

CGT ha enviado un escrito a la dirección de la empresa expresando su protesta ante lo que considera una medida que supone un ataque a la dignidad de las trabajadoras y que vulnera la intimidad de las personas. Y han advertido a la empresa que tomarán todas las medidas sindicales y judiciales que consideren oportunas.

En ese sentido, indican que, si la situación no cesa de inmediato, la denunciarán ante Inspección de Trabajo y, si aún así, no logran nada, recurrirán a los tribunales ordinarios.

CGT considera "vacía de contenido" la ley de igualdad

El sindicato CGT considera que la ley de igualdad está "vacía de contenido". Critica que "sin establecer una verdadera tutela antidiscriminatoria supone un lavado de cara ante las realidades que perpetúan relaciones de desigualdad y de explotación, sin ahondar en las razones de dicha explotación y sin aportar soluciones clave para la auténtica transformación".

Creen que la ley, en lo que a medidas sociales se refiere, no sigue más que los parámetros sobre los cuáles se ha suscrito la reforma laboral. Que la noción de igualdad de oportunidades se reduce a dos ámbitos: la participación en órganos de decisión y en empleo, dejando fuera ámbitos como el reparto del conjunto de los trabajos y ausentes las labores no remuneradas, excepto cuando están relacionadas con la conciliación de vida familiar y laboral.

Subrayan que se exige la participación equilibrada de mujeres y hombres en ámbitos de decisión pero no se cuestionan las propias estructuras de decisión. Y que se enfatiza en la importancia de lograr la igualdad en el empleo pero no se cuestionan las condiciones del mercado laboral hoy día.

Consideran que la ley no supone un gran avance legislativo pues muchas cuestiones ya estaban contempladas en el ordenamiento jurídico.