Cuando se originó el incendio una dotación de Protección Civil se encontraba en el depósito municipal de vehículos, a apenas dos minutos de la Avenida de La Marina. Pero cuando llegaron nada pudieron hacer por los cinco puestos. Debido a la cantidad de material inflamable las llamas se propagaron a toda velocidad y en escasos minutos todo estaba calcinado.

Cuando llegaron los bomberos, Protección Civil ya había apagado las llamas y por la mañana sus efectivos procedieron a la retirada de los escombros. A la zona también se desplazó una patrulla de la Policía Local que trasladó a los heridos al Hospital y una asistente del departamento de Servicios Sociales.

En las inmediaciones se congregaron de mañana numerosos curiosos que mostraron su indignación ante la posibilidad de que el fuego pudiera ser provocado. Por su parte, los vendedores apuntaban la necesidad de que el Concello de Vilagarcía instalase cámaras de vigilancia en la zona de los puestos ambulantes. "Eso lo hicieron en Ribeira y cuando nos robaron pudieron identificar en unos minutos a los autores", explicaban.

El Concello de Vilagarcía gestiona la instalación de las casetas mediante la concesión a un empresario de la totalidad de la zona a explotar y éste las subcontrata a los vendedores por 60 euros el metro. Uno de ellos criticó que "ni siquiera nos da un recibo con el que podamos demostrar que estuvimos vendiendo aquí. Lleva una libretita dónde anota si le pagamos y se acabó". Ninguno de los vendedores ambulantes tenía asegurado su puesto o su mercancía.