Cuando nacionalistas y socialistas vilagarcianos hicieron público su deseo de repetir en Ravella el entente entre sus cúpulas autonómicas, también apuntaban que "lo más lógico" era seguir el esquema de San Caetano a la hora de fijar el reparto competencial entre ediles, es decir, intentar que las materias que asumiesen los nacionalistas en Vilagarcía se correspondieran con las que el BNG desempeña en la Xunta.

Pero esas declaraciones se hacían antes de los comicios que posibilitaron el bipartito. Por tanto, no se sabía quién gobernaría y, mucho menos, que áreas ocuparía cada agrupación. La cosa se ha complicado tras el reparto autonómico pues un trasvase exacto en Vilagarcía dejaría al PSOE sin la mayoría de las concejalías que creó al inicio de la legislatura. Cierto es que los nacionalistas ya anunciaban que, de entrar en el gobierno local, auspiciarían no sólo un cambio en la nomenclatura de algunas concejalías sino también la creación de departamentos nuevos con distintas competencias. Pero lo cierto es que la actividad de los socialistas variaría mucho de cumplirse lo anunciado.

El más afectado sería el edil Roberto Araújo pues sus áreas de Cultura, Turismo, Comercio e Industria corresponden en la Xunta al BNG. Teniendo en cuenta que Anxo Quintana, como vicepresidente, asume Bienestar Social, los socialistas se quedarían sin todas aquellas áreas que al inicio de la legislatura anunciaron que tendrían más peso en esta legislatura. Así, el BNG asumiría el departamento de Servicios Sociales que hoy lidera Rubianes, el de Xuventude, en manos de María Araújo, el de Muller que dirige Victoria Hierro y el de Tercera Edad que desempeña Alejandro Quintela. Un traspaso exacto introduciría además importantes cambios en el departamento de Seguridad Ciudadana, pues habría de separarse Protección Civil de Tráfico y Policía Local. Quintela se quedaría con esta segunda parte y los nacionalistas, como responsables del Voluntariado, podrían exigir la primera.

Peor lo tendría Silvia Rubianes que, además de quedarse sin Servicios Sociales, perdería Consumo, quedándose exclusivamente con Sanidad. Y sobre todo María Araújo y Carlos Guerreo que al igual que el edil de Cultura se quedarían sin competencias al perder Xuventude y Deportes, respectivamente. Curiosamente, los nacionalistas desarmarían a los dos liberados del PSOE.

En principio, parece que el edil menos afectado sería Jesús Paz pues a los socialistas les corresponde Medio Ambiente, Personal, Hacienda y, como responsables de Política Territorial, también Urbanismo, aunque podría crearse un área especial de Vivienda que, siempre en el hipotético caso de mantener el reparto de San Caetano, lideraría el BNG.

Curiosamente, el menos afectado es el edil que en las "quinielas" que surgieron a raíz del cambio en la presidencia de la Xunta, tiene más posibilidades para asumir un cargo fuera de la política municipal. Sigue sin descartarse que el portavoz socialista presida un Puerto, concretamente Marín, o, en su defecto, asuma responsabilidades en Portos de Galicia.

A Rodríguez Cuervo, el BNG le "quitaría" Rural pero le dejaría Obras y Victoria Hierro, que perdería Muller seguiría con el área de Educación.