Una tumba ajustada a los deseos de la Garbo

La sencillez y discreción que buscó en su vida destacan en el lugar donde yace la actriz, muerta hace 25 años, en el cementerio Skogskyrkogården de Estocolmo, Patrimonio de la Humanidad

20.12.2015 | 02:48

No es fácil dar (menos fuera de temporada turística) con la tumba de Greta Garbo en el cementerio Skogskyrkogården (el cementerio del bosque, traducido del sueco), al sur de Estocolmo, la ciudad donde la actriz nació con el nombre de Greta Lovisa Gustafsson el 18 de septiembre de 1905 y en la que está enterrada desde 1999, tras fallecer en Nueva York en 1990, hace 25 años.

Es difícil encontrar el lugar porque la sencillez y discreción destacan en una tumba más bien apartada, austera como las iglesias protestantes, cuyos artífices bien parece que quisieron cumplir el deseo que acompañó durante gran parte de su vida a la apodada "La divina": recluirse del mundo y estar lejos del ojo público.

La de la Garbo es de las pocas tumbas ilustres entre las 50.000 que hay en un camposanto que al año visitan cientos de turistas atraídos por su peculiar disposición y atractiva naturaleza, que le sirvió en 1994 la declaración de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

En verano un centro de visitantes facilita un mapa en el que está señalado el lugar donde reposan los restos de una estrella de corta pero intensa vida en el cine, que cosechó grandes éxitos y que a día de hoy mantiene un halo de misterio. Fuera de temporada hay que patearse todo el camposanto para encontrar el lugar donde descansa una mujer de carácter peculiar, que nació a escasos kilómetros de allí, en el humilde barrio de Söderlman. Su nombre es lo único que figura en la pequeña lápida rosada, en el centro de un montículo que en verano está adornado con lirios y otras flores. Todo muy sencillo y discreto. Como hubiera querido la Garbo.

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