efe/europa press Valladolid
El director de cine y presidente de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), José Luis Borau, defendió ayer la labor de las escuelas para la educación de los futuros profesionales porque "los autodidactas en el cine han pasado a la historia", manifestó el realizador.
José Luis Borau, que presentó ayer la Fundación Borau en el marco de la 53 Semana Internacional de Cine de Valladolid, Seminci, fomentará la valía de las jóvenes promesas mediante la concesión de becas destinadas a completar la formación de los jóvenes en las especialidades de dirección o guión.
"El cine, como todo, cuando ya no hay pioneros, se aprende en las pizarras", afirmó Borau (Zaragoza, 1929), quien apuesta por crear esta entidad para dar a las nuevas figuras de la cinematografía la oportunidad que su generación no tuvo en su momento.
"Algunos profesores de la escuela en la que estudié, cuando probaban proyectos de películas, nunca contaban con los alumnos", señaló Borau, quien se mostró partidario de los centros formativos y de la realización de cortometrajes como los únicos modos para aprender cine.
Actualmente, la fundación que lleva su nombre cuenta con cuatro becados y uno de ellos disfruta además de un alojamiento en la residencia de estudiantes, una oportunidad para que los jóvenes se relacionen y conozcan a otros que estudien otras materias, porque "el director debe tener un conocimiento lo más amplio posible de lo que le rodea", agregó el cineasta.
Además, la nueva fundación tratará de mantener el estudio y la promoción del patrimonio artístico del director que lleva su nombre y autor de películas como "Furtivos" (1975) y "Tata mía" (1986) no sólo cinematográfico, sino de los libros, carteles o guiones que ha elaborado a lo largo de su carrera.
La convocatoria de seminarios y conferencias, así como la publicación de trabajos de ámbito científico y literario sobre cine será el tercer pilar de la entidad, libros "que por sí mismos no habrían tentado a ningún editor", ya que a juicio de Borau, las publicaciones sobre este arte no se venden.
El cineasta aseguró que en la creación de esta fundación le mueve la "satisfacción grande" que le produce ayudar a los demás, una de las pocas cosas "inteligentes", a su juicio, que se pueden hacer en la vida.
"No quiero que a los jóvenes les pase lo que a mí", aseveró, en referencia a las dificultades por las que atravesó en el inicio de su profesión, cuando a los alumnos de las escuelas de cine no se les daba la oportunidad de rodar, algo que calificó de "indignante".
"Me prometí que si algún día tenía la oportunidad ayudaría a los alumnos", insistió, promesa que se ha hecho realidad con la constitución de la fundación. Sobre la elección de la Seminci para presentar esta fundación, afirmó que fue ésta la que "les había elegido". "Valladolid es una ocasión idónea para dar a conocer un proyecto de este tipo porque se trata de un festival dominable, no desmesurado".
"Hay muchos directores que han nacido al calor de estos festivales", recalcó el cineasta.