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El reportero de 'Callejeros' Jalis de la Serna se adentra mañana en la realidad de cuatro peculiares calles del barrio madrileño de Los Olivos, en las que conviven una amalgama de personas y realidades. San Benigno, San Timoteo, San Fulgencio y San Canuto, son los Cuatro Santos que dan nombre a otras tantas calles, pero sus vidas nada tienen que ver con las de las familias que allí habitan. Edificios iguales, con galerías corridas y diminutas viviendas que no pasan de 25 metros cuadrados. Todas ellas son propiedad de la EMV, la Empresa Municipal de la Vivienda, y sus vecinos esperan ser realojados.
Un euro al mes de alquiler es lo que pagan las familias de toda la vida, los de renta antigua. Conviven con otros que no pagan ni un euro porque entraron dando una patada a la puerta. Entre ellos, las zonas comunes: con humedades, cristales rotos y candados reventados. Gitanos, payos, drogadictos, escolares... todos juntos, pero no revueltos.
Algo menos de una hora después, a las 23.05 horas, Rocío Ramos Paúl, la 'Supernanny', demostrará una vez más sabe muy bien cómo tratar a los niños que no aceptan las normas. En su nueva misión acude a la llamada de José Luis y Rosana, dos padres muy exigentes con su hija de 7 años. Y es que la pequeña María, aunque es muy desobediente y tiene mucho genio, recibe unos castigos bastante desproporcionados para su escasa edad. Esto ha motivado que dejen de surtir efecto.
María hace muchas cosas bien, pero sus padres están más pendientes de señalarle lo que hace mal, lo cuál daña su autoestima y le convierte en una niña inquieta y contestona. Con la llegada de Supernanny la familia aprenderá a disfrutar más de su pequeña. Gracias al juego "lo que nos gusta del otro" conseguirán mejorar la comunicación e interpretar sus emociones.