EFE
No estuvo muy acertado Howard en este filme, con el mediocre Mel Gibson en uno de sus peores papeles, además de Gary Sinise, Rene Russo y Brawley Nolte.
Tom Mullen es un adinerado propietario de una compañía aérea, que verá trastocada su feliz existencia junto a su esposa y su hijo de nueve años, cuando este es secuestrado.
El niño desaparece cuando el matrimonio celebra una fiesta para compartir con sus allegados su último éxito profesional y Mullen se enfrentará a los secuestradores, a pesar de la oposición del FBI.