José Antonio Villamor Vázquez tenía 34 años, mujer y un hijo. La suya es una de las diez familias que habitan el núcleo Burgo de Negral, del municipio de Friol (Lugo). Llevaba una década en la Policía Nacional y había estado destinado en Canarias. Formaba parte del grupo de atención al ciudadano, el 091. Sus compañeros del sindicato Confederación Española de Policía le recuerdan como muy participativo y dispuesto. Fue a socorrer a los compañeros y estaba uniformado. Iba todos los fines de semana que podía a la casa familiar, en Friol.