REDACCIÓN - VIGO
Un vigués dejó ayer un reguero de sangre, de más de 300 metros -desde las proximidades de la antigua estación del ferrocarril de Vigo hasta la puerta de Urgencias del Hospital Xeral- tras cortarse con una caja en un brazo. El corte de una vena le causó una profunda hemorragia y originó el escandaloso reguero de sangre en la vía pública, con gran alarma entre los viandantes que temían que se hubiera producido una agresión.
El hombre herido llegó por su propio pie a Urgencias del Hospital Xeral donde los médicos lograron detener la hemorragia y su estado no reviste gravedad, según fuentes sanitarias del Sergas. El rastro de sangre comenzaba en las proximidades de Urzáiz y seguía por la calle Pizarro, rodeando el Xeral hasta Urgencias.