CARLOS GARCÍA - PONTEVEDRA
Todavía son muchas las piezas que faltan para que los investigadores puedan recomponer el difícil rompecabezas en el que se ha convertido la desaparición, hace ya veinte días, de Sonia Iglesias Eirín. Así, una de las pocas pistas con las que contaba la Policía Nacional –al menos de las que trascendieron a la opinión pública– era la aparición de la cartera de la mujer en las inmediaciones de O Vao. La billetera guardaba en su interior diversas tarjetas bancarias y una foto de su hijo y, sin embargo, no estaba su DNI.
Esta pequeña pieza del rompecabezas se ha resuelto. El carné de Sonia fue localizado y está desde hace días en poder de los agentes. Fue entregado a la Policía tras ser encontrado en medio de documentación que la mujer había tramitado en una sucursal bancaria de la ciudad.
Todo hace indicar que esta pontevedresa depositó el carné o lo dejó olvidado en medio de diversa documentación en el banco tras realizar una gestión relacionada con el edificio de la comunidad de vecinos –de la que es vicepresidenta– antes de su desaparición. Por este motivo, fuentes de la investigación explicaban que la aparición del DNI en estas circunstancias parece no suponer un hallazgo de relevancia de cara a la investigación, al menos en principio.
Eso sí, este hecho refuerza la hipótesis que reconoce la Policía Nacional desde un principio y que apunta a que la desaparición de Sonia no fue voluntaria. A priori, nadie olvidaría su documento de identidad en el banco si tiene planeado abandonar la ciudad o realizar un viaje.
Sigue la búsqueda
Y mientras, continúan las complejas labores de búsqueda. Esta semana los rastreos, que siguen sin éxito, se centran en las marismas de Alba, lugar al que se trasladó ayer la unidad especializada de buceadores de los GEO que siguen a disposición de la Comisaría de Pontevedra. Asimismo, efectivos de Protección Civil peinarán esta misma "xunqueira" durante los próximos días. Lo harán, en palabras de su propio presidente, "palmo a palmo" si es preciso.