M. FONTÁN - VIGO
Un ladrón reincidente en el banquillo. El Juzgado de lo Penal número 2 de Vigo celebró ayer un juicio contra un supuesto atracador acusado de intimidar al cliente de una entidad bancaria para conminar a una empleada a que le entregase los 400 euros que el hombre acababa de ingresar. La Fiscalía solicita para este hombre una condena de tres años y diez meses de prisión, mientras que su defensa plantea la libre absolución. La vista oral se desarrolló sin contar con el testimonio de uno de los principales testigos, el cliente, ya que ya falleció incluso antes de que pudiese ser citado por el juzgado de Instrucción que se encargó de la investigación de este atraco bancario.
Los hechos ocurrieron hace ya más de tres años, concretamente el 9 de abril de 2007. El autor del atraco –que ya acumula varias condenas, entre ellas una por un robo con violencia por la que otro juzgado vigués le impuso una pena de tres años y medio de prisión hace diez años– entró presuntamente en una sucursal de la calle Redomeira a la una y media del mediodía. Según sostiene la Fiscalía, el imputado, “guiado por un enriquecimiento ilícito”, se acercó por la espalda a un cliente que en esos momentos estaba en la sucursal, ubicada a la altura del número 128 de esa calle, y sacó un objeto, añade, “del que no constan datos”.
Según la declaración de un responsable de la entidad, que consta en la causa, el acusado habría llegado a intimidar a este hombre. Y todo, se prosigue en el escrito de calificación del ministerio público, para exigir a una empleada del establecimiento bancario que le entregase el dinero que se encontraba en la caja, objetivo que consiguió. En ese momento en ese lugar había los 400 euros que acababa de ingresar el cliente supuestamente amenazado.
Reincidencia
Tras apoderarse del dinero, siempre según las tesis de la acusación, el acusado del atraco huyó del lugar, aunque la investigación policial permitió su identificación y posterior detención. Estos hechos constituyen para el ministerio fiscal un delito de robo con violencia e intimidación en el que concurre la circunstancia agravante de reincidencia.
Uno de los asaltantes del repartidor de prensa, encarcelado en Portugal
El robo en la entidad bancaria de la calle Redomeira no fue el único asalto que se juzgó ayer en Vigo. También tuvo que comparecer ante el juez Julio C.C., uno de los dos delincuentes reincidentes acusados de abordar a un repartidor de prensa y sustraer su furgoneta, a la que posteriormente colocaron presuntamente placas falsas de matrícula. El otro imputado, José Luis V.F., no pudo estar en la vista ya que permanece encarcelado en Portugal por otro robo en el país vecino y la justicia lusa no autorizó su traslado a los juzgados vigueses para que acudiese a la vista por el caso ocurrido en la ciudad olívica, por el que se enfrenta a 9 años de cárcel y que prescribe en enero del próximo año. “Si no lo extraditan antes de esa fecha, ya no podrá ser juzgado por estos hechos”, afirman fuentes cercanas al caso.
El único de los acusados que se sentó en el banquillo, para el que piden siete años de cárcel, dijo ser inocente. Negó ser el autor del robo de la furgoneta al repartidor y responsabilizó al imputado ausente. “Tenía él la furgoneta; a mí me llamó para que fuese a ‘fumar’ a un motel de Ourense, donde se encontraba, y me llevó hasta allí un taxista”, señaló Julio C.C., quien añadió que sólo estuvo en el vehículo para viajar desde el hotel hasta una zona de la ciudad de As Burgas “a donde se suele ir a pillar”. “En el viaje de vuelta al motel conduje yo porque [José Luis V.F.] estaba muy pasado; pero no sabía que la furgoneta era robada”, afirmó. “Yo he cometido robos con fuerza, pero nunca con intimidación”, añadió el imputado.
El repartidor de prensa reiteró que lo abordaron por la espalda “con un objeto frío y metálico” cuando estaba en la zona de O Calvario. Reconoció en el juicio al acusado, pero en una rueda de reconocimiento anterior señaló a otra persona.