DAVID GARCÍA - MOAÑA
Nahuel se convirtió ayer a sus cuatro años en el "ángel de la guarda" de su familia. El niño se despertó poco antes de las tres de la madrugada a causa de un incendio que se estaba registrando en la planta alta de su vivienda en Domaio y salió de su habitación para alertar a sus padres, que dormían en otra estancia. Esto evitó una tragedia porque permitió a los progenitores percatarse del fuego que había en la buhardilla, salir de la vivienda y pedir ayuda a sus vecinos y servicios de emergencia. Al lugar acudieron Guardia Civil, Policía Local y una dotación de los Bombeiros do Morrazo, que se encargaron de controlar y sofocar el fuego.
El incendio comenzó alrededor de las 2.45 horas de la madrugada de ayer miércoles, en una casa del lugar de Calvar y que curiosamente está situada al lado del edificio en el que este fin de semana se registró otro fuego. Las llamas comenzaron en la buhardilla y el humo llegó a la planta baja. "La habitación del niño está situada frente a la escalera y el humo lo despertó. Vino a la nuestra diciéndome ´papi, no puedo respirar´", explicaba ayer el padre del chico, Carlos Diego. Ese aviso fue crucial porque los progenitores no se habían percatado del suceso y pudieron reaccionar a tiempo. "Fue nuestro ángel de la guarda. Si no se llega a despertar no sé que habría pasado", aseguraba ayer el padre.
La dotación de los Bombeiros do Morrazo llegó al lugar a los pocos minutos y movilizaron incluso el camión con autoescalera por si fuese necesario para subir al tejado. Finalmente "atacaron" el fuego desde fuera aprovechando una mansarda del bajo cubierta de la casa y a continuación pudieron entrar en para acabar de controlar el incendio, algo que lograron en pocos minutos. No obstante, aún tuvieron que regresar dos veces más porque se reavivó de nuevo alrededor de las siete de la mañana y a mediodía, aunque sin mayores consecuencias. Los daños más cuantiosos se registraron en esta parte de la vivienda, con estructuras de madera y con un revestimiento de espuma en el tejado.
La Guardia Civil procedió a precintar la entrada de la vivienda a la espera de que concluya la investigación que debe realizar la Policía Judicial para determinar las causas que provocaron el suceso. La medida también se adoptó porque existe "riesgo de derrumbe" del tejado, aunque la Benemérita permitió a la familia acceder brevemente al interior para retirar algunas pertenencias.