A.G. - VILANOVA
La titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Vilagarcía de Arousa, Celeste Ameneiro, dejó ayer en libertad con cargos a José Miguel González Somoza, un joven de 21 años vecino de Cambados que está acusado de ser el presunto responsable del mortal atropello sucedido en Vilanova de Arousa en la madrugada del pasado jueves y en el que falleció el bateeiro Manuel Piñeiro Almeida, de 56 años.
Tras tomarle declaración durante apenas media hora, la juez imputa al joven cambadés un delito de homicidio imprudente y otro de omisión del deber de socorro, al haber huido sin comprobar cual era el estado de la víctima. El joven cambadés también ha quedado privado del permiso de conducir y con la obligación de comparecer en el juzgado que instruye el caso cuando así se le requiera.
Poco ha trascendido de las declaraciones del joven en el juzgado, pero algunas fuentes de la investigación apuntaban a que la versión ofrecida por el joven imputado es que presuntamente viajaba solo en el momento del siniestro y que regresaba a casa después de trabajar, atribuyendo el atropello a un despiste. El temor por lo sucedido fue lo que llevó al joven a huir del lugar del atropello, entregándose casi tres días después por la cantidad de posibilidades que tenía de ser descubierto y por los remordimientos que le causó su acción.
Las fuerzas de seguridad habían peinado los municipios de Vilanova y A Illa en busca del vehículo, un Opel Corsa color azul. De hecho, durante el fin de semana se descartó que cualquiera de los siete vehículos de las mismas características que hay en Vilanova estuviesen detrás, al igual que los dos que existen en A Illa. El cerco sobre el joven comenzaba a cerrarse, pues la Guardia Civil había localizado el coche, pero todavía no sabía quien de los familiares podía ser el conductor. La incógnita se desveló en la tarde del pasado domingo, cuando González Somoza decidió entregarse.
La muerte de Manuel Piñeiro Almeida ocurrió en la madrugada del pasado jueves, cuando el vilanovés salía de un conocido establecimiento hostelero para dirigirse a su casa. Nunca llegaría a ella, ya que fue arrollado por un vehículo cuyo conductor se dio a la fuga y que más tarde resultaría ser José Miguel González Somoza. En el lugar del siniestro quedaron varios restos del vehículo sobre los que comenzaron a trabajar los investigadores para estrechar el cerco sobre el conductor.
Desde el día del siniestro, el vehículo permanecía estacionado en la calle Os Pazos de Cambados, en donde fue encontrado por la Guardia Civil y la Policía Local.