MARCOS QUINTAS - PONTEVEDRA
El único acusado por el conocido como "crimen de la Play Station", Juan Ramón González, es culpable de la muerte de quien fuera su amigo Marcos Muñiz Calviño. Esto es lo que ayer acordó por unanimidad el jurado popular que, en su veredicto, señala que le "clavó el cuchillo" para luego "esconderlo y cambiarse de ropa". El cambadés, de 24 años, está ahora a la espera de conocer una sentencia por homicidio cuya pena oscilará entre los 10 años que solicita la defensa y los 15 que proponen la Fiscalía y la acusación particular. Todo tres años después de un suceso originado por la intención de recuperar una videoconsola y otros objetos que le habría prestado a la víctima.
La culpabilidad de González fue apoyada de manera unánime por los nueve integrantes del jurado que, en su escrito, reconocen como "probado" el golpe con arma blanca que provocó el fallecimiento de Muñiz en la puerta de su domicilio, en el lugar cambadés de Bouza do Padrón el 13 de junio de 2007. El acusado mantuvo su inocencia a lo largo de todo el proceso judicial y declaró durante esta semana que su intención era la de "intimidar" a la víctima, pero que nunca llegó a clavar el cuchillo.
Una versión que desechó el jurado, en cuyo veredicto aparecen las acciones posteriores al crimen, indicando como habría sido la hermana quien lo fue a buscar a la casa de la víctima. A continuación González escondería el cuchillo y se cambiaría de ropa para ir a la autoescuela. Para el jurado tuvo más valor el testimonio de la madre que "quitó el cuchillo" del cuerpo de su hijo, así como las pruebas periciales que apuntaban al joven que ya está en prisión preventiva como responsable de esta muerte.
Sin embargo, el jurado negó (por siete votos) que la víctima se encontrase en una situación de absoluta indefensión, algo que evita una pena por asesinato. Ésta es la que planteaba la acusación particular, con una propuesta de 20 años de prisión. Algo que ahora rebaja a 15. Además se exige una indemnización civil de 220.000 euros a la familia del fallecido, incluido el hijo que esperaba su novia cuando sucedieron los hechos.
Tras escuchar al portavoz del jurado, el ministerio fiscal elevó a definitiva su solicitud de 15 años de prisión para el procesado, apodado "el ruso", y la obligación de indemnizar al hijo del fallecido con 180.000 euros y con 18.000 euros a los padres. El fiscal hizo referencia durante su alocución a que la puñalada se produjo delante de "los seres queridos de la víctima".
Por su parte, la defensa pidió que se le aplique la pena en su grado mínimo, lo que supondría una condena de 10 años de encarcelamiento.