U.F./J.F. - OURENSE
La resolución del secuestro del menor portugués en Ourense parece tener una vía de salida tras seis detenciones en una semana. Las policías de España y Portugal daban ayer por concluida una operación que apuntó a la existencia de una supuesta red para el tráfico de personas y explotación laboral y en la que la juez decidió dejar libres con cargos a los dos últimos arrestados en Ourense por su presunta vinculación con el rapto.
Los sospechosos, un portugués y una española, entraron al juzgado de forma escalonada y lo abandonaron negando cualquier implicación en el secuestro de Sao Joao de Vizela (Braga), que fue rescatado por la Policía el pasado 16 de abril. Los últimos detenidos son una pareja residente en la ciudad que, según las investigaciones, tendrían conocimiento de que Paulo S.F. y María del Carmen R.P., el matrimonio que supuestamente retuvo al menor y lo obligó a dormir entre deshechos y animales, habían trasladado al menor con la colaboración de Francisco Javier G.P.
Móvil
Desde el país vecino se baraja como móvil que el niño recluido en Santa Mariña do Monte iba a ser vendido para trabajos forzados por “3.000 ó 4.000 euros”. El menor, que participó en varias ruedas de reconocimiento que aceleraron las pesquisas, fue secuestrado tras caer en un engaño que, supuestamente, le tendieron a través de Internet, con apariencia de una cita de tipo afectivo