EVA GONZÁLEZ - A GUARDA/CAMINHA
Los restos del pescador portugués Fernando Rui Pereira Vasconcellos, de 45 años, perteneciente a la tripulación del "Vemar" que naufragó el pasado día 3 de marzo cerca de la desembocadura del río Miño, fueron reconocidos ayer por familiares que se desplazaron hasta el Hospital Clínico de Santiago, donde permanecía su cuerpo después de su hallazgo en una playa de Ribeira (La Coruña). Ayer, la embarcación Regulus, de Salvamar, recogía de las aguas, frente al faro de Corrubedo, otro cuerpo por identificar, que puede ser el del compañero desaparecido, Alfredo Alonso Dos Santos.
La familia de Fernando Rui Pereira Vasconcellos realizará las gestiones para su repatriación a Portugal, culminando así una dura espera que se ha prolongado desde el naufragio del pesquero, con cinco tripulantes a bordo, de los que únicamente dos fueron rescatados con vida y se salvaron, después de que cinco olas partiesen el puente del barco, de madrugada.
El hecho de que desde el lugar del hundimiento del Vemar, haya aparecido el pescador identificado a tanta distancia, puede ser debido a que las corrientes, que circulan de sur a norte, arrastrasen el cuerpo hasta la playa de A Corna, en Ribeira. Otro aspecto a tener en cuenta, es que coincide el tiempo de permanencia del cuerpo en el agua, pues los servicios de emergencias calculan que el cadáver ha permanecido entre 15 y 20 días en el mar.
Tras la aparición del primer cuerpo, se puso en marcha un operativo de búsqueda para intentar la localización del otro náufrago con intervención de Protección Civil de Ribeira, Policía Nacional, guardacostas de la Xunta y Salvamento Marítimo. Eran las 16.30 horas de ayer cuando un pescador, desde la orilla, lo vio flotando frente al faro de Corrubedo. Llevaba ropa de aguas color verde. El farero alertó a Protección Civil y el cuerpo fue recogido por una embarcación de Salvamar y trasladado al puerto de Ribeira, donde el juez dío órden de levantamiento del cadáver, para su traslado al Hospital Clínico de Santiago, donde se procederá a la autopsia y a pruebas de ADN, dado que está totalmente desfigurado.
El capitán del puerto de Caminha (Portugal) confirmó que la Capitanía ha colaborado con los familiares ante las autoridades españolas, para facilitar el reconocimiento de los cuerpos, a fin de que sean después las familias gestionen su repatriación.