EFE - LONDRES
Un juez británico ha condenado a un adolescente de Liverpool como autor de un delito de homicidio por matar a su bebé de sólo siete semanas de edad en un arranque de ira mientras le daba de comer en un hospital del norte de Inglaterra.
Joshua Bacon, que ahora tiene 17 años de edad, fue hallado culpable del homicidio de su hija, Caitlyn Smith, con la que perdió los nervios y a la que sacudió con violencia al ver que la niña no ingería la comida.
El bebé Caitlyn, que nació cinco semanas antes de lo previsto, tuvo que ser ingresado en el hospital de Ormskirk el 9 de enero del pasado año con una infección urinaria.
La niña falleció a consecuencia de las graves lesiones en la cabeza que le ocasionó un arrebato de ira de su padre, que por entonces tenía 16 años y que se encargaba de darle de comer en el hospital: la golpeó con tanta violencia que le rompió las dos piernas, trece costillas y presentaba lesiones similares a las sufridas por las víctimas de los accidentes de tráfico.
La enfermera se encontró una niña pálida e inconsciente con la cabeza sangrando y el cuerpecito lleno de moratones y de heridas. La ingresaron en otro hospital de Liverpool pero no sobrevivió. Murió cuatro días después como consecuencia de un derrame cerebral.
Bacon, que conocerá la sentencia el próximo mes, se enfrentaba inicialmente a un cargo de asesinato pero el magistrado encargado del caso lo condenó finalmente por homicidio al determinar que era imposible estar totalmente seguro de que el progenitor había terminado con la vida del bebé de forma intencionada.
"Dolorosa" investigación
"Hemos llevado a cabo una dolorosa investigación para establecer exactamente lo que le ocurrió a este bebé. El adolescente Joshua nunca asumió su responsabilidad en los hechos y nunca explicó sus acciones. Sólo él sabe lo que realmente sucedió", señaló el inspector encargado de la investigación, Andy Murphy en una información que publica el diario local "The Liverpool Echo",