M.FONTÁN ? VIGO
"Yo no llevaba ningún cuchillo ni ataqué a nadie. Un compañero mío se metió entre unos chavales que hacían ´botellón´, les quiso quitar una botella y una cartera y al llegar yo allí un grupo de cinco o seis de ellos me dieron patadas y golpes por todos lados". Ésta es la versión que ofreció ayer en el juicio un hombre de 39 años de edad acusado de causar graves lesiones a dos chicos a los que supuestamente acuchilló en la zona de Montero Ríos de Vigo y de agredir después a uno de los policías que lo detuvo. El relato exculpatorio de Moisés G.F. no convenció sin embargo al fiscal: demanda que sea condenado a nueve años y tres meses de cárcel y da total credibilidad al relato de los heridos, que aseguraron que el reo iba solo, que ellos en ningún momento lo agredieron y que tuvieron que escapar "a la carrera" ensangrentados tras recibir las puñaladas. "Estaba todo ´loco´ y nervioso; corrimos de miedo calle arriba", declararon en la vista celebrada ayer en el Juzgado de lo Penal número 1 de Vigo.
Todo ocurría la madrugada del 27 de septiembre de 2008. Era en torno a las seis de la mañana y una decena de jóvenes celebraban un "botellón" con motivo del cumpleaños de dos de ellos. Pero la fiesta se truncó con la llegada del acusado, que al parecer intentó coger una botella de alcohol. Uno de los chicos se lo impidió. "Nosotros bebemos cubatas y tu agua", le dijo. Y ahí empezó la trifulca que narra el fiscal. El acusado "se cabreó" y tiró presuntamente al suelo la copa que estaba bebiendo Rubén, una de las víctimas. "Le dije que se fuera, que nosotros sólo queríamos pasarlo bien, que estábamos de fiesta, pero no lo hizo. Hubo un forcejeo y al final me metió un cuchillazo", cuenta este joven, el más grave de los dos heridos, ya que recibió la puñalada en el abdomen y aún está pendiente de una intervención quirúrgica: "Me tienen que colocar una prótesis de plástico para toda la vida".
Carrera
Tras este primer ataque, según el relato de los chicos, fue a por su segunda víctima, Carlos Mateo, al que habría intentado robarle la cartera y al que presuntamente acuchilló en un glúteo. Todo pasó rápido y los heridos y sus amigos decidieron huir. "Él [el acusado] estaba todo ´loco´; yo corrí con la mano en el abdomen para no perder sangre; nos decía "os voy a matar" ; iba mirando para atrás y vi como se cayó por unas escaleras", cuenta Rubén. Su compañero agredido coincidió: "Yo corría de miedo".
El acusado fue detenido por dos policías nacionales. Y no fue fácil, según relataron estos efectivos. Cuando redujeron al imputado, éste tenía la cara hinchada y un corte en una ceja. "En el traslado a comisaría nos amenazó, golpeó el coche y agredió a mi compañero", declaró un agente. "Tuvimos que sedarlo porque estaba muy alterado", añadió. La Fiscalía atribuye las lesiones del reo a las caídas que sufrió en la calle y en comisaría y al enfrentamiento con los policías, por lo que pidió la absolución de los dos apuñalados, que también tuvieron que sentarse en el banquillo ya que la abogada del reo les imputa sendas faltas de lesiones.