A. G. - VILAGARCÍA
La Guardia Civil ha desarticulado la trama gallega de la red que introducía cocaína en España por vía aérea desde Bolivia y que la semana pasada llevó a la Policía Nacional a interceptar en Vigo una maleta con 10 kilos de cocaína y detener a tres personas cuando hacían la entrega: un argentino que transportó la droga hasta Barajas y después la trasladó a Vigo en un autobús, un británico y un gallego nacido en Alemania.
Dos vigueses y el ex segundo jefe del departamento fiscal de la Guardia Civil del aeropuerto de Peinador, Francisco C.P., fueron detenidos el sábado en relación con este alijo y pasaron ayer a disposición judicial en el Juzgado de Instrucción 1 de Vilagarcía. Los arrestos se adelantaron, al parecer, ante la posibilidad de que huyeran de España tras las primeras detenciones con la entrega del alijo en Vigo.
A últimas horas de la noche de ayer la juez arousana ordenaba el ingreso en la prisión de A Lama del ex guardia civil y de un empresario vigués, supuesto financiero del grupo, mientras dejaba en libertad con cargos al tercero. Un cuarto implicado fue detenido ayer y podría pasar hoy mismo a disposición judicial. Todos ellos tuvieron que oír en el juzgado las grabaciones de numerosas conversaciones en las que el argentino que traía los 10 kilos de cocaína "radiaba" su viaje al resto del grupo. Entre las conversaciones se fijaba, además, el porcentaje que correspondería a cada uno de los beneficios, así como las cantidades que habían puesto para pagar el viaje.
Los tres vigueses detenidos serían quienes facilitaban los contactos en Brasil, desde donde los correos viajaban a Bolivia para adquirir la droga que después se introducía en España mediante viajes turísticos de una semana
La presencia de Francisco C.P. entre los detenidos no es una sorpresa para la Guardia Civil. El cabo ya fue detenido dentro de la operación Butreque, en 2007. Entonces, los investigadores lo situaron como el presunto "enlace" en el aeropuerto de Peinador de un activo grupo de colombianos que distribuía cocaína y hachís desde Canarias. Se sospechaba que el agente se aprovechaba de su condición de segundo en el puesto fiscal para permitir el paso de cocaína en el equipaje de vuelos privados y con cobertura diplomática.
Hace un año su abogado, Manuel de Prado, consiguió sacarlo en libertad bajo 50.000 euros de fianza y después que el juzgado canario decretara el sobreseimiento provisional de la causa, algo que ha recurrido el fiscal.