JUAN CALVO -?CANGAS
María José Soliño Molanes había salido de su casa más temprano de lo habitual para ser un sábado. Atravesó Vigo y enfiló el Corredor de O Morrazo con la intención de recoger a su hermana, que vive en Cangas, para acudir a un examen de la Xunta en Silleda. Pasaban pocos minutos de las 07.00 horas cuando su Ford Mondeo fue arrollado por un Renault Clio ya casi en la salida de la vía rápida a Cangas. Cuando se dio cuenta, estaba en medio de un montón de hierros. El Renault lo conducía el joven de 26 años Eloy Santomé Pequeño, que regresaba a la parroquia moañesa de Berducedo, donde residía. El encuentro fue mortal para este chico, que falleció en el acto, convirtiéndose en la quinta víctima mortal que se cobra esta vía en menos de dos meses. La conductora del otro vehículo, de 44 años, fue dada de alta tras pasar una revisión en el Hospital Povisa.
La versión que María José Soliño ofreció a los que la atendieron –miembros del 061, Protección Civil de Cangas y Guardia Civil de Tráfico– fue que lo último que recordaba era ver como el vehículo que iba delante suyo, un Ford Escort, hacía indicaciones con su intermitente derecho como si quisiera apartarse ya para la salida a Cangas. Ella siguió en el carril y se encontró de repente con el Renault Clio que conducía el joven Eloy Santomé Pequeño.
La Benemérita tomó datos de los vehículos y comprobó que el velocímetro del coche del fallecido marcaba los 160 kilómetros por hora y las 4.000 revoluciones. El de María José Soliño señalaba 90 km/h. Las fuerzas de emergencia allí presentes apuntaban a que el exceso de velocidad del Renault Clio provocó que invadiera el otro carril de circulación, colisionando contra el Ford Mondeo. El vehículo que venía delante logró esquivarlo.
Familia conocida
La víctima mortal pertenece a una conocida y querida familia de Berducedo (Moaña). Su hermano mayor había participado en algún rally y él también era aficionado al motor.
Según los miembros de los equipos de emergencia que la atendieron, María José Soliño estuvo siempre consciente. En todo momento hizo caso de las indicaciones del 061 y del equipo de Proteccion Civil de Cangas que procedía a su excarcelación. Sus piernas estaban atrapadas en el salpicadero y nadie se explica cómo pudo salir casi indemne de esta colisión frontolateral. Presentaba un golpe en la cabeza con un corte, y varios en uno de sus brazos. También se quejaba de un dolor en el tórax. Pese a que a simple vista su estado no parecía grave, la mujer fue trasladada en una ambulancia medicalizada al centro médico de Povisa, donde la atendieron los médicos de urgencia. Tras la pertinente revisión, los médicos le dieron el alta. El cadáver de Eloy Santomé fue excarcelado por los bomberos del Parque Comarcal de O Morrazo.
Las cinco víctimas mortales que hubo en los dos últimos meses se produjeron en tres accidentes y en todos ellos, independientemente de la velocidad, hay un denominador común: la invasión del carril contrario. Los expertos señalan que éste es precisamente el gran problema y que el proyecto de ampliación de la vía debe contar con una mediana que impida estos trágicos choques mortales. En la jornada de ayer todos los equipos de emergencias y técnicos de seguridad que se trasladaron a la zona del siniestro coincidían en este apartado.