Organizaciones internacionales de narcotraficantes han optado por la introducción de importantes cantidades de cocaína en España vía Bolivia.No se trata de grandes transportes, sino pequeños pero continuos.La droga enviada se presenta en distintas formas de empaquetamiento en función de la modalidad elegida. En el caso de los correos que llegan a los distintos aeropuertos españoles, las fuerzas de seguridad han detectado bolas preparadas para la ingestión, la introducción anal o vaginal.También se han intervenidos pequeños alijos en dobles fondos de maletas y hasta en las prótesis de las piernas de un ciudadano boliviano que llegó a Barajas en una silla de ruedas. El método más habitual, sin embargo, es el de envíos de paquetería procedentes de Bolivia y dirigidos a ciudadanos españoles o bolivianos asentados en distintas ciudades españolas. Estos destinatarios, bien de forma voluntaria y a cambio de una compensación económica o extorsionados por las organizaciones, aportan su domicilio e identidad para recepcionar inicialmente el envío. Una de lasmayores operaciones desarrolladas por la Policía Nacional en los últimos años permitió interceptar 24 kilos de cocaína ocultos en un envío de paquetería procedente de Bolivia en el aeropuerto de Barajas en 2007.La droga estaba camuflada entre prensas de vestir y en el interior de libros, carteras y otros efectos.En la mayoría de los casos la droga impregnaba ropa o efectos para dificultar su identificación visual. La organización desarticulada contaba con la colaboración de personas vinculadas con agencias de aduanas y transportistas tanto en origen como en destino.