AGENCIAS - LAS PALMAS/TENERIFE
Más de un millar de rayos y fuertes lluvias azotaron Canarias. Tenerife, la zona más afectada por la tromba de agua que el lunes cayó sobre las islas, amaneció cubierta de barro, con cientos de casas, garajes y tiendas anegadas por el lodo, vecinos incomunicados y sin luz y carreteras cortadas.
El Gobierno canario, que ayer suspendió las clases, mantuvo el nivel dos de alerta por las lluvias, que según el presidente del Cabildo de Tenerife, Ricardo Melchior, alcanzaron 260 litros por metro cuadrado en algunos puntos de la isla. El fuerte oleaje provocó evacuaciones y dificultó el atraque de los barcos.