F.G.S. - MOAÑA
El juicio celebrado ayer en Cangas para establecer quién es el responsable penal de las medidas de seguridad adoptadas en la exhibición de cortadores de troncos de la Festa da Costeleta de 2009 en el que resultó herido un niño no sentó nada bien a la comisión de fiestas. Su presidente, José Pastoriza, aseguró que debido a lo ocurrido no tiene decidido si este año se celebrará la tradicional fiesta moañesa. Este hombre es uno de los cuatro acusados: todos rechazaron tener responsabilidad penal en el lamentable incidente del último año, cuando el hacha del cortador asturiano, Esteban Muñiz, salió disparada impactando en la cabeza de un niño de 11 años, que sufre fuertes dolores de cabeza desde entonces.
Fueron citados a declarar el propio deportista, el presidente de la comisión de fiestas, y el Concello, a través de las figuras del teniente alcalde, Víctor Pastoriza, y del alcalde, Xosé Manuel Millán. La intención de la madre del menor, Isabel Entenza, vecina del barrio moañés de Couso, es determinar quién es el culpable de lo que entienden como “deficientes medidas de seguridad”, durante la exhibición. El abogado de los denunciantes defiende que los cuatro acusados son responsables de una falta y pide para ellos el pago de una multa de 180 euros.
En el juicio quedó patente que el área en el que actuaron los cortadores de troncos, en una esquina de la parcela que ocupaba el antiguo cuartel de la Guardia Civil en Moaña, estaba protegida sólo con una cinta de plástico y tres vallas metálicas. Además, en el momento del accidente, la distancia entre el cortador asturiano y el público era solamente de unos 3 metros. El propio Esteban Muñiz declaró que las medidas de seguridad eran las mínimas para un evento de este tipo, pero aseguró que el recinto fue habilitado por la propia comisión de fiestas. “No pedí que se aumentasen las medidas porque nunca pasa nada, además consideré que el espacio era suficiente para realizar la exhibición”, dijo.
Distancia
Por su parte, el presidente de la comisión se defendió alegando que el lugar fue elegido por otro de los cortadores, el moañés José Fervenza, “Yosi”. “Puxemos os dous a cinta, e ao meu entender a distancia era correcta e similar á doutros anos, cando o evento tiña lugar na zona da Xunqueira”, defendió. Asimismo, el presidente de la comisión aseguró que la organización le corresponde tanto a ellos como al Concello, “e así se fai constar no panfleto que anuncia a festa”.
Esta explicación fue rechazada por el alcalde y el teniente alcalde, que defendieron que la actuación de la administración local se limita a la ayuda económica. “Nós só pagamos os custes do aluguer da carpa, dos leñadores e do conxunto musical”, afirmaron. Asimismo, declararon desconocer si se adoptaron las medidas de seguridad suficiente. “A comisión dunha festa deste tipo se responsabiliza do que ocurra”, sentenció el regidor. El cortador de troncos recordaba ayer lo sucedido como un “susto muy gordo” y asegura que nunca volverá a participar en el evento de Moaña.