CARLOS GARCÍA - PONTEVEDRA
Funcionarios de la Comisaría de Pontevedra procedieron a la detención de un viejo conocido de los agentes, Benigno S.R., de 34 años, natural de Pontevedra y con múltiples antecedentes policiales, como presunto autor del robo con fuerza de dos gallinas, amenazar a un vecino con una azada y quebrantar una orden de alejamiento que tiene en vigor de su madre y hermana.
Benigno es también conocido entre los vecinos de la parroquia de Lérez ya que no es el primer altercado que protagoniza en la zona. Los hechos se produjeron el sábado cuando se recibió una llamada en la Comisaría en la que se alertaba de la presencia de una persona en Ramallás, Lérez, quien al parecer había sustraído unas gallinas.
Una mujer relató en el lugar a la patrulla que un individuo salió del recinto donde una vecina cría las gallinas con dos bolsas de mano con los animales dentro. Otro de los testigos relatóque había escalado una valla metálica de casi dos metros de altura que circunda el gallinero y después, tras apoderarse de los animales, saltó la valla.
Según fuentes de Comisaría, luego el individuo en cuestión se dirigió a la carretera N-550 hacia Santiago y le hizo entrega de las dos bolsas a una persona que estaba en el interior de un vehículo que le aguardaba.
Los agentes se trasladaron al lugar en donde supuestamente se había realizado la transacción y allí observaron al presunto autor de los hechos con una azada en la mano amenazando y discutiendo con otro vecino que le recriminaba lo que había hecho. Al percatarse de la presencia policial, Benigno S.R. corrió a esconderse en casa de su madre pese a que tiene en vigor una orden de alejamiento tanto de ella como de su hermana.
Tras identificar al sospechoso e intervenirle la azada, los policías le detuvieron por quebrantamiento dicha orden, además de ser el presunto autor de un robo y un delito de amenazas.
Los altercados protagonizados por Benigno S.R. son conocidos desde hace mucho tiempo en toda la parroquia del Lérez. El más sonado ocurrió en 1995 y Benigno fue la supuesta víctima. En aquel entonces, el cura de Lérez fue procesado por dispararle dos tiros con una escopeta en la zona genital cuando, supuestamente, pretendía entrar en su vivienda para robar.
El párroco fue absuelto del delito de lesiones del que se le acusaba al entender que había actuado en legítima defensa y que, además, efectuó los dos tiros al aire, de advertencia, alcanzando los disparos a Benigno.