U. FOCES - VIGO
Jacobo Piñeiro Rial, asesino confeso de dos jóvenes gays en un piso de la calle Oporto de Vigo en julio de 2006, podría salir de la prisión de A Lama el próximo mes julio si antes no se celebra el nuevo juicio ordenado por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia que anuló el polémico veredicto del jurado, que lo absolvió de ambos homicidios pero le condenó por el incendio de los cuerpos y del piso, por lo que se impusieron 20 años de prisión.
El recurso de su abogada ante el Tribunal Supremo, impide celebrar el nuevo juicio en la Sección Quinta de la Audiencia en Vigo hasta conocer la resolución. El tiempo corre y ante la posibilidad de que en julio, al cumplirse los cuatro años máximos que un preso puede estar prisión preventiva, Jacobo Piñeiro podría abandonar la cárcel a la espera del nuevo juicio.
Por eso Marta Pérez Treviño, madre de uno de los dos jóvenes asesinados, exige a la Justicia y al Supremo prioridad para la resolución el recurso. "Espero que no vayan a dejar en libertad a un asesino confeso. No voy a permitirlo y me movilizaré lo que haga falta. Ya fue un escándalo que el jurado popular lo absolviese después de reconocer que fue el autor de casi un centenar de puñaladas. Mi hijo no pudo defenderse, y su asesino no puede salir en libertad porque se haya anulado el veredicto del jurado. Confío en que el Supremo priorice esta causa y dicte su resolución cuanto antes para que la Audiencia de Pontevedra tenga tiempo de seleccionar un nuevo jurado. Preferiría que fuesen sólo jueces profesionales, pero lo que está claro es que no pueden dejar que el asesino salga de prisión", apostilla. Por eso la próxima semana comenzarán movilizaciones y actos por parte de familiares y amigos de las víctimas.