M. FONTÁN - VIGO
El robo de portales es una gamberrada muy propia de la noche de San Juan. Pero los vecinos de una urbanización de Sabarís (Baiona) no sufrieron esta fechoría la madrugada del 24 de junio, sino a lo largo de septiembre, octubre y noviembre de 2006 y 2008. Más de una treintena de residentes fueron víctimas de los hurtos, cometidos por dos jóvenes de 33 y 34 años que acaban de ser condenados a un año y medio de prisión por la sustracción de cancillas de aluminio que después vendieron en una chatarrería.
El juicio contra los imputados se resolvió ayer con una conformidad entre la defensa y la fiscal por la que los jóvenes aceptaron la pena de un año y medio de cárcel por un delito de hurto continuado.
El número de portales robados ascendió a 36. Los primeros robos ocurrieron en la urbanización Puente Romano de Sabarís en septiembre de 2006: en un período de apenas cuatro días y "con ánimo de obtener un ilícito beneficio económico" los jóvenes se hicieron con 21 cancillas de acceso a los chalés o a los garajes. Alguno de estos portalones estaba valorado en 1.400 euros. Los jóvenes volvieron a actuar entre octubre y noviembre de 2008, un período de tiempo en el que robaron otra quincena de portales. Además de en Sabarís, también actuaron en Panxón.