REDACCIÓN - VIGO
Uno de los tres detenidos por el secuestro de Saray Seoane, hija del administrador de astilleros MCíes de Vigo y directiva de esta misma empresa, ingresó ayer en prisión. La juez decretó esta medida para un joven vecino de Chapela (Redondela) que al parecer cuenta con antecedentes y al que se le imputa un presunto delito de detención ilegal. Los otros dos arrestados que pasaron a disposición de la magistrada, un padre y su hijo también residentes en la parroquia redondelana, quedaron en libertad provisional aunque imputados por el mismo delito, según confirmaron fuentes del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG). Estos dos últimos fueron empleados del astillero, igual que otros miembros de su familia, y de hecho la madre del progenitor es accionista de la empresa. Los detenidos no tienen ninguna relación con el entorno familiar de la víctima.
Los arrestados pasaron ayer a disposición del Juzgado de Instrucción número 5 de Vigo, que mantiene el secreto de sumario. Tras permanecer toda la mañana en los juzgados y después de prestar declaración, la magistrada decidía a mediodía enviar al joven a la cárcel y dejar en libertad provisional al padre y a su hijo, que ayer pudieron regresar a su domicilio. En los pasillos del edificio judicial se encontraban varios familiares de los arrestados esperando la resolución judicial.
Caso
El mutismo sigue siendo absoluto en relación con este caso, cuya investigación continúa. Algunos trabajadores del astillero, en la actualidad sin actividad después de que se declarase insolvente la empresa y entrase en concurso de acreedores, mostraban ayer su sorpresa por la detención de los dos empleados, expresando su convencimiento de que no tienen nada que ver con el secuestro. Quisieron desvincular de nuevo cualquier relación del rapto con la delicada situación por la que está pasando esta firma. “”A nivel particular no sabemos los problemas que puede haber, pero esto es ajeno a la empresa”, insistían.
El secuestro de la joven ocurrió el 26 de noviembre del pasado año en las instalaciones de la empresa en Fragosiño. La víctima permaneció casi 24 horas retenida hasta que fue liberada en la autovía de O Salnés, a la altura de Sanxenxo. Los captores pidieron una cantidad millonaria por su rescate, que posteriormente rebajaron, pero finalmente no se llegó a pagar nada.