M. PARDO - A CORUÑA
La Audiencia de A Coruña juzgará el próximo martes a tres jóvenes acusados de un doble abuso sexual en una discoteca de Sada. Los hechos denunciados sucedieron sobre las siete de la tarde del 12 de febrero del año 2005. Según el escrito de conclusiones provisionales firmado por el fiscal que participó en la instrucción del caso, los sospechosos se encontraban en las inmediaciones de los aseos del local cuando cometieron el delito, por el que pide que cada uno de ellos sea condenado a 16 años de cárcel.
Las víctimas sostuvieron al interponer la denuncia que los acusados formaban parte de un grupo compuesto por más personas que estaba molestando a la mayor parte de las clientes que querían acceder a los baños. Las dos chicas, que son cuñadas, explicaron que trataban de tocarles sus partes íntimas sin consentimiento. A pesar del comportamiento de los procesados se decidieron a pasar por delante de ellos, pues necesitaban ir a los aseos.
El fiscal sostiene que uno de los jóvenes cogió por el pelo a una de las denunciantes e hizo la suficiente fuerza sobre su cabeza como para ponerle la cara a la altura de sus genitales. El objetivo era que le hiciese una felación. El acusado, según la cuñada de la primera víctima, tenía el pene fuera del pantalón y trató de introducírselo a la chica en la boca, aunque no lo logró al ser auxiliado por su acompañante, que contó que los otros jóvenes ayudaron a sujetar a la denunciante. Los jóvenes dejaron marchar a la primera mujer, pero entre los tres agarraron a quien la había ayudado con la misma finalidad. En esta ocasión tampoco consiguieron que le hiciese la felación, pues ella se zafó y huyó de la zona donde se encontraban.
Los tres acusados fueron arrestados ese mismo día y uno de ellos, el que tenía el pene fuera del pantalón, estuvo dos meses en prisión. Una de las chicas sufrió una contusión en la muñeca izquierda como consecuencia de la fuerza que empleó para que la soltasen. El representante del Ministerio público no reclama indemnización para ninguna de ellas, pues ambas renunciaron a recibir la cantidad que les pudiese corresponder por los daños, físicos o morales, sufridos.
El fiscal sí reclama que a cada uno de ellos les sea impuesta una orden de alejamiento de las víctimas para que no puedan ni comunicarse con ellas ni acercarse a su vivienda o puesto de trabajo durante los próximos veinte años.
Por otra parte, el fiscal pide 10 años de prisión para un hombre acusado de tocarle las nalgas a la hija de su compañero de piso. El sospechoso y el padre de la víctima trabajaban juntos en una empresa que se dedica a la instalación de gas. El primero le ofreció al progenitor que se mudase con sus tres hijas y su pareja a una habitación de su casa por la que no les exigió el pago de cantidad alguna. Unas semanas después el hombre mandó a una de sus hijas al salón en busca de un disco. Al ver que la menor tardaba en regresar se fue a buscarla y vio a su compañero con los pantalones bajados, al igual que su hija, a quien presuntamente tocó los pechos y las nalgas. La víctima contó que le había tapado la boca para que no gritase.