REDACCIÓN / VIGO
Nuevo golpe al narcotráfico. Los GEO de la Policía Nacional abordaron en alta mar, a unas 200 millas de la costa gallega, un viejo buque oceanográfico cargado con una tonelada de cocaína valorada en treinta millones de euros. La operación permitió el arresto de los siete tripulantes del barco y del líder de la organización colombiana, un ciudadano de ese país que fue apresado cuando huía de Vigo, ciudad a la que se había trasladado para coordinar la recepción, almacenamiento y posterior distribución de la droga que transportaba la embarcación, que precisamente tenía como destino el puerto de la ciudad olívica, se sospecha que por alguna avería. El alijo no tiene relación con ningún clan gallego, ya que los miembros de esta red colombiana, aunque en las últimas semanas se habían trasladado con frecuencia a Galicia, estaban asentados en la Costa del Sol.
La investigación fue desarrollada por la Policía Nacional con la colaboración de Scotland Yard, el SOCA británico y la Armada Española. Una de las novedades es que es la primera vez que se aprehende una embarcación de estas características con droga: el Destiny Empress, de más de 58 metros de eslora y que fue trasladado al arsenal militar de Ferrol, es más grande que el South Sea.
Los investigadores detectaron la actividad de un grupo de individuos de varias nacionalidades (sobre todo colombianos) asentado en la Costa del Sol y dedicado a introducir y distribuir en España y otros países europeos grandes cantidades de cocaína. Tras descubrir sus planes con el Destiny Empress, que se sospecha que recogió la droga en Trinidad Tobago, se estableció un amplio dispositivo coordinado por el Centro de Inteligencia contra el Crimen Organizado y en el que incluso participó un avión de reconocimiento italiano. El barco fue localizado a 200 millas de Galicia, por lo que los GEO se trasladaron en el buque Serviola de la Armada Española para realizar el abordaje: la operación se produjo en duras condiciones de mar, lo que obligó a suspender el asalto en varias ocasiones.
Finalmente el operativo salió bien y fueron detenidos los siete tripulantes: el capitán, de origen británico, así como cuatro rumanos, un estadounidense y un canadiense. Al mismo tiempo en tierra era apresado el líder de la banda, el colombiano R.S.P. y con domicilio en Marbella, que probablemente viajaba con documentación falsa de EE UU. Fue capturado cuando transitaba por la carretera de Benahavís a San Pedro de Alcántara (Málaga) huyendo de Vigo tras enterarse del abordaje del barco.
La droga estaba escondida en un habitáculo secreto en las sentinas del buque. Para llegar hasta este lugar había que introducirse por una trampilla tipo "boca de hombre" habilitada en el suelo de una de las dependencias del barco, cerrada con placas de aluminio atornilladas y oculta a su vez bajo la moqueta: allí se hallaron 40 fardos con una tonelada de cocaína. La operación sigue abierta.