OTR/PRESS - MADRID
El temporal de frío, lluvia y nieve que todavía se deja sentir en la Península causó abundantes complicaciones desde la madrugada del domingo hasta la primera mitad de la jornada de ayer. Los principales problemas los sufrió el transporte público, ya que se produjeron retrasos y cancelaciones de trenes y de vuelos. El aeropuerto de Madrid fue uno de los más afectados, ya que tuvo que cancelar hasta 314 enlaces y sólo operó con dos pistas hasta el mediodía de ayer. En el norte peninsular la nieve obligó hasta bien entrada la tarde a circular con cadenas, mientras que en la región andaluza bajos y garajes quedaron completamente anegados después de las intensas lluvias caídas. Los peatones también sufrieron en sus propias carnes los efectos de la nieve: tan solo en la capital los equipos de emergencias atendieron a treinta personas por resbalones y caídas en la vía pública.
Hasta las cuatro de la tarde de ayer, el aeropuerto de Madrid había sufrido la cancelación de más de 150 vuelos de ida y un número similar de llegada debido al temporal, además de la desviación de otra decena de vuelos, según informó Aena. Además, el temporal mantuvo a lo largo de la mañana inoperativas dos de las cuatro pistas.
Los trenes de Media Distancia también se vieron afectados. Los que unen Santander con Valladolid fueron suspendidos a causa de la nieve. Además, los viajeros de los trenes que unen Madrid con Gijón, Santander, Bilbao e Irún se vieron obligados a cambiar de vehículo en la estación de Valladolid Campo Grande para evitar problemas y retrasos en el cambiador de ancho de la capital vallisoletana, ya que había hielo en los rodales de los trenes.
Los distintos trenes de AVE tuvieron que reducir su velocidad de circulación en algunos tramos, con lo que acumularon retrasos de unos veinte minutos. A las 14.30 horas, la operadora emitió un comunicado en el que aseguraba que la circulación estaba prácticamente normalizada en todo el país. Hasta esa hora, Renfe había suspendido ocho trenes y se vio obligada a preparar un dispositivo especial que abarca varias medidas, como las relacionadas con el mantenimiento y preparación de vehículos y de unidades de apoyo durante la madrugada.
La red de carreteras del Estado no recuperó la normalidad en toda la jornada, ya que en todo el día fue imprescindible el uso de cadenas en algunos puertos, fundamentalmente en la provincia de Huesca, Burgos y León, según la Dirección General de Tráfico (DGT). Tráfico recalcó que las complicaciones más importantes se dieron en las carreteras secundarias, fundamentalmente en la provincia de Zamora, donde no eran imprescindibles las cadenas, pero se debía circular “con mucho cuidado” para evitar accidentes.
En Bilbao la alerta no era por nieve, sino por viento. El Ayuntamiento de la ciudad activó el Plan de Emergencia Municipal ante la alerta de viento de más de 80 kilómetros por hora de componente suroeste, que se produjeron durante toda la jornada de ayer y se espera continúen hoy. El temporal también afectó a varios colegios de diferentes zonas de España, que tuvieron que suspender sus clases.
Sal
Y hasta 20.000 kilos de sal tuvo que repartir la Diputación de Valladolid a través del Servicio de Vías y Obras en la madrugada del domingo en los 1.435 kilómetros de la red de carreteras de la provincial para poder garantizar un adecuado tránsito. Además, se precisó de maquinaria especializada para despejar las carreteras de nieve.
Por su parte, FCC, a través de la empresa especializada en la conservación de carreteras, desplegó a 300 personas y 120 camiones que trabajaron intensamente en carreteras de Asturias, Cantabria, Castilla - León, Castilla- La mancha, Cataluña, Aragón y Madrid. En otras ciudades, como Bilbao, San Sebastián, Vitoria, Oviedo, Segovia, Avila o Salamanca, FCC mantuvo en alerta todos sus dispositivos de limpieza viaria para despejar las calles de nieve y esparcieron más de 1.000 toneladas de sal. Sin embargo, la actuación de estos dispositivos no pudo evitar que se produjeran numerosos accidentes de tráfico en todo el país.
Pero la llegada de la Navidad ‘calmará’ el temporal de estos días atrás y llegará pasada por agua en toda España y con nieve por encima de los 800 metros. Además, las bajas temperaturas no serán tan bruscas. De hecho, la situación de frío y fuertes nevadas que asoló la Península remitirá con el paso de las horas.