MARTA FONTÁN / VIGO
Un tremendo susto para unos padres vigueses en vísperas de las fiestas navideñas. Un niño de tres años de edad se fue ayer de su casa llevando puesto solamente unos calcetines, una camiseta y un pantalón de chándal y comenzó a andar solo por la calle hasta que lo encontró un matrimonio que paseaba por la zona. Los progenitores del intrépido menor se encontraban en el salón con sus otros dos hijos y no se dieron cuenta de que el pequeño, al que habían dejado durmiendo en su habitación, había salido de la vivienda. Cuando poco después vieron que el niño había desaparecido, vivieron una larga media hora de desesperación buscándolo por las cercanías de su domicilio hasta que llamaron al 112 y recibieron, sin duda, la mejor de las noticias: su hijo había sido localizado en buen estado, aunque la Policía Local lo había trasladado al hospital porque le había cogido el frío debido a las bajas temperaturas. Tras recibir el alta hospitalaria, el pequeño regresó con sus padres, que vieron como el tremendo sobresalto tuvo un final feliz.
Todo ocurría pocos minutos antes de las cinco de la tarde en la calle Coutadas de Vigo. El niño, Santiago, dormía la siesta en su habitación, mientras sus padres veían la televisión en el salón con sus otros dos hijos pequeños. El menor, al despertarse, se levantó de la cama y, pese a su corta edad, se las ingenió para abrir la puerta de la calle y abandonar la casa. Así, empezó a andar por una pista que desemboca en una carretera, concretamente en un puente que hay sobre la autopista. Allí, en el cruce de Coutadas con Rosario Hernández Diéguez, finalizó su infantil aventura. Un matrimonio vio al pequeño descalzo –sólo con calcetines– y con poca ropa y se acercó a él, avisando de inmediato a la Policía Local, según fuentes de este cuerpo.
Frío
El pequeño tenía frío, pero no estaba asustado. "Es un niño muy vivaracho", relatan las mismas fuentes, que concretaron que el menor apenas habla –está a tratamiento con un logopeda–. Por este motivo, cuando los agentes le preguntaron cómo se llamaba y dónde vivía, no pudieron recibir ninguna respuesta, por lo que decidieron trasladarlo al Hospital Xeral ya que, según la Policía Local, tenía "una ligera hipotermia", aunque en el centro sanitario vieron que se encontraba en perfecto estado.
Casi al mismo tiempo que la Policía hallaba a Santiago, sus padres se dieron cuenta de que no estaba en casa. Empezaban así unos momentos de desesperación, en el que la pareja y algunos allegados empezaron a buscarlo por la zona, hasta que alertaron de la desaparición. El 112 informó a la Policía Local de que había recibido la llamada de un padre que había extraviado a su hijo y de inmediato se pusieron en contacto con este vigués, al que le comunicaron que su hijo estaba sano y salvo. Tras comprobar que no había ningún tipo de problema familiar, Santiago, que inconscientemente ya protagonizó su primera travesura, volvió a su hogar.