U. FOCES - VIGO
"No hubo ningún chino, no hablé con ellos. Un portugués compró la mercancía y él tiene la relación allí. No se su nombre, pero se puso en contacto conmigo y me pidió que hiciera la gestión para introducir el tabaco, no sabía que eran tantas cajas". Con estas palabras Juan Manuel G.M. reconoció ayer ante el tribunal de la Sección Quinta de la Audiencia con sede en Vigo su autoría en la intro- ducción de 480.000 cajetillas de Marlboro falsificado en China intervenidas en un contenedor en el Puerto de Vigo en abril de 2008 por el Servicio de Vigilancia Aduanera (SVA).
El acusado, que hasta ahora había negado su participación en la importación del tabaco rubio de contrabando, oculto entre prendas de ropa importadas legalmente del país asiático, aprovechó su autoinculpación para imputar también a su compañero en el banquillo de los acusados, Hugo Alberto R.L., titular de la firma Larrivera Import, y destinataria del alijo, del que aseguró que "sabía que la mercancía era tabaco y aceptó".
Éste acusado mantuvo su declaración inicial y reiteró que desconocía que entre la ropa importada se ocultase tabaco de contrabando. Así, expuso que tenía una cervecería que sólo abría por las tardes y que conocía a Juan Manuel de un equipo de fútbol y por ser representante de firmas de ropa. Este le propuso crear la firma para importar ropa desde China porque él no podía figurar al tener problemas con Hacienda. Aceptó y en diciembre de 2007 realizaron la primera importación. Hugo gestionó la llegada del contenedor y con su socio alquiló una nave donde se descargó. Él llevó al transportista hasta allí y pagó los aranceles con 8.500 euros que le facilitó Juan Manuel, sin llegar a ver el contenido. Según su declaración, su socio le abonó 1.000 euros por la gestión, mientras éste asegura que fueron 6.000. Meses después le avisaron desde el Puerto de que había otro contenedor a su nombre. Aduce que no sabía nada sobre la nueva importación y le preguntó a su socio, quien le pidió que hiciera las mismas gestiones. Las hizo, pero el contenedor había sido intervenido en la Aduana viguesa con 976 cajas de tabaco falsificado.