AGENCIAS - SANTA CRUZ DE TENERIFE
El padrastro de la niña fallecida en Tenerife, que fue acusado erróneamente de la muerte de esta menor, ya está en su casa después de que el pasado lunes ingresara en un centro hospitalario para recibir atención psiquiátrica a raíz de los duros acontecimientos de los últimos días. Diego Pastrana, de 24 años, aseguró en su primera entrevista que tanto en los medios de comunicación como en todos lados le “han tratado peor que a un perro o a un terrorista” y anunció que “todos los que han vertido mierda, todos lo van a pagar”.
El joven, que reconoció estar “sedado, hasta arriba de medicamentos y en manos de un psiquiatra”, afirmó que tiene “claro” que va a iniciar acciones legales primero “contra los médicos” pero también contra la “prensa, telediarios y todos los que han vertido mierda”. “Todos lo van a pagar”, sentenció en una entrevista concedida a Canarias Radio La Autonómica. “Vamos a por todas. A por médicos, a por lo que haga falta. Mi abogado lo tiene todo, todo. Libros, fotos, bueno. Lo tiene todo”, añadió. El joven reconoció estar “muy mal” y señaló que para lograr superar la situación que ha vivido “va a pasar mucho tiempo”: tardará en conseguir pasar página de un episodio en que todo el mundo “culpa a una persona sin saber la verdad”.
Diego Pastrana relató que la Policía lo trató “como una mierda” y “como lo peor” y que incluso le “amenazaron” mientras estuvo detenido por una falsa acusación. Además, aseguró que lo que más le duele de todo es haber perdido a Aitana “por culpa de un médico” que les dijo que “no hacía falta radiografía ni nada” y que la mandó a casa –tras la caída del columpio–, pero que “lo peor” que le “ha pasado en la vida” es cuando “la Policía judicial” le enseñó la “foto de la niña muerta”. “Me ha dolido que me enseñaran la foto de la niña muerta. Ha sido lo peor, lo peor, lo peor, para mí lo peor que me ha pasado en mi vida”, sentenció.
Madre
El joven, que aseguró haber recibido numerosas muestras de apoyo, se mostró muy dolido por no haber podido viajar a Madrid para asistir el entierro de la pequeña. Ni siquiera pudo hablar con la madre de la niña, Belén, porque ella “está muy mal”. En todo caso, señaló que tiene previsto ir al municipio madrileño de Parla, de donde procede su compañera sentimental, cuando todo esto haya pasado.
Pasará mucho tiempo hasta que logre olvidar las largas horas durante las que permaneció detenido y como le gritaron frases como “asesino, te vamos a matar”. Sin embargo, para este joven esta pesadilla no es lo peor. “Que haya estado donde haya estado eso se pasa”, aseguró en referencia a su estancia en prisión. Pero, añadió, “la vida de una niña no se pasa”.